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Desde la pista, Montes de la Ermita dominado por Fana Rubia y el Catoute a la de |
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El Catoute (2117 metros)
ASCENSIÓN AL CATOUTE DESDE MONTES DE LA ERMITA.
¿DÓNDE ESTAMOS?: La Sierra de Gistreo constituye el más meridional de los dos núcleos de la Montaña Leonesa desprendidos al sur de la divisoria cantábrica y el Catoute es la segunda mayor elevación del mismo aunque el pico más conocido. Este núcleo de montañas está formado por un conjunto de cordales, desgastados y más bien romos, que se cruzan formando una estructura ramificada. El terreno es pedregoso, con mucho brezo en las laderas y robles en las zonas bajas. La roca es principalmente pizarra y una caliza muy floja surge a veces, como rastro de eras más bravías, especialmente en los alrededores de la cumbre, dando a este pico un cierto aspecto alpino cuando se le contempla desde el norte, que resulta ser bastante engañoso. Se trata de una zona muy “perdida”, al noreste de Ponferrada, donde todavía hay algunas aldeas a las que sólo se llega tras varios kilómetros de pista de tierra. Es el caso de la que escogí como punto de partida de la ascensión.
ITINERARIO: Montes de la Ermita - valle al norte - cresta sur de la cota 1.981 - cota 1.981 - Fana Rubia - Catoute - Alto de Calongan - loma de El Padierno hasta cota 1.400 - Montes de la Ermita.
Desnivel: 850 metros. Tiempo: 4:30. Dificultad: Ninguna. Aunque no hay senda ni camino en su mayor parte, el itinerario no ofrece dudas en ningún momento. El matorral y las pedreras no son de los peores pero desgastan lo suyo.
COMENTARIOS: Para llegar a Montes de la Ermita, hay que tomar en Igüeña una pista de tierra apisonada, en muy buen estado, que lleva a Colinas del Campo de Martín Moro; al cabo de unos 4 Km., desviarse a la izquierda (señal) para ir Montes de la Ermita, a donde se llega al cabo tres más. Antes de la aldea hay una cancela pero es por el ganado y se puede pasar (dejándola cerrada después). Sitio de sobra para aparcar. El de bajada sería el itinerario más cómodo para subir pero se perdería gracia. Para hacerse idea de lo pacífico de esta sierra, el día que subí encontré en la subida a cumbre a unos con motos trial haciendo sus virguerías.
DETALLES: Para salir de la aldea, la atravesé hacia el este hasta llegar a un amplio valle ocupado por prados bordeados por sendas a ambos lados. Tomé la primera que topé en dirección norte. En todo caso, da igual pues se van uniendo según se estrecha el valle y los prados dan paso al monte. Cuando la vegetación empieza a cerrarse, aparece una banda pedregosa que sube, al noroeste, por la ladera de la izquierda, rodeando por el norte unos llamativos crestones rocosos. Remonté la pedrera por donde creía encontrar el mejor paso hasta salir a lo alto de la loma que se proyecta al sur de la cota 1.981. Seguí por la cresta, amplia y poblada de matorral rastrero, hacia el norte hasta alcanzar el cordal principal en la citada cota 1.981. Desde aquí, la cumbre del Catoute muestra su abrupto perfil norte. A partir de aquí, una senda recorre el cordal. La tomé al noreste, alcanzando sucesivamente la Fana Rubia y el Catoute, éste último tras un achuchón duro por las trazas que remontan la gran pedrera, no muy estable, que cubre la ladera suroeste del pico. La vista es magnífica sobre el conjunto de cordales que forman la sierra y que apenas dejan ver, más allá, parte de la Peña Ubiña y una línea de lejanas montañas al norte, que debe ser la zona de Leitariegos. Para volver, retrocedí al Alto de Calongan, desde donde faldeé la Fana Rubia por el matorral de su ladera este para salir a lo alto de una loma que se desprende al sur de esta cima. En lo alto de ésta, apareció un sendero que, aunque se pierde de vez en cuando, corta el denso monte bajo que la cubre y siempre reaparece. Al cabo de más de media hora bajando la loma, encontré un camino que la corta transversalmente, hacia la cota 1.400. Lo tomé a la derecha (oeste) para volver a Montes de la Ermita. El camino se va ensanchando según se acerca a la aldea y, cerca de su entrada, discurre entre árboles de buen porte, convirtiéndose en un auténtico paseo, y pasa junto a una fuente donde me tomé un buen descanso antes de ir a por el coche y emprender el retorno a casa.
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