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- Hora de salida: 7
- Hora de llegada: 18
- Meteorología: Sol
- Dificultad: Dificultad media
- Días: 2
- Tipo: Ascensión
- Gps: Sin fichero GPS
- Sin panorámicas
Cilindro (3328 metros)
INTRODUCCIÓN
La actividad que presento pretendía hacer una travesía circular por Ordesa en tres días, subiendo la mayoría de los tresmiles de la zona. El itinerario era el siguiente:
1º día: Pradera de Ordesa ? Circo de Carriata ? Gabietos - Tallón ? vivac en la Brecha de Rolando.
2º día: El Casco ? La Torre ? Espalda de Marboré - Picos de la Cascada ? Marboré ? Pitón SW del Cilindro ? Cilindro de Marboré.
3º día: Monte Perdido ? Sum de Ramond ? Picos Baudarimont ? Espalda Esparets ? Punta de las Olas ? Pradera de Ordesa.
Las dos primeras etapas fueron bien, pero la noche previa a la tercera nos cayó una tormenta de lujo sobre el vivac y al amanecer nos fuimos para abajo. Por tanto describo sólo las dos primeras etapas.
¡¡AVISO!! La descripción del recorrido es acumulativa, esto es, en cada pico se repite todo desde el inicio y se suma el tramo desde el último pico. Lo que sí cambia son las fotos, aunque no todas.
NOTA IMPORTANTE!!!!
Uno de los mayores problemas de este recorrido es el agua. Vivaqueando en altura no es fácil encontrar agua. Por eso nosotros íbamos cargando las dos cantimploras que llevábamos por barba en cuanto encontrábamos alguna surgencia. La verdad es que lo único que hicimos fue sobrecargar la mochila, porque con la cantidad de nieve que aún había en aquellas fechas de agosto, había agua por casi todos los lados. Sin embargo, en veranos más secos o con menos nieve en la zona hay que informarse muy bien de dónde puede encontrarse agua si no se quiere tener algún disgusto.
APROXIMACIÓN
No creo que sea necesario explicar dónde se ubica el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, ¿verdad?. Lo único que diré al respecto es que en toda programación de actividad montañera (en verano) que parta de la Pradera de Ordesa hay que tener en cuenta el problema del autobús obligatorio desde Torla y de las colas que hay para cogerlo. A nosotros nos sorprendió encontrar tanta aglomeración y nos retrasó el inicio de la ascensión en casi una hora, que luego echamos de menos.
INICIO DE LA PRIMERA JORNADA
Salimos de casa (Calatayud) a las 7 de la mañana, pensando en poder empezar a andar a eso de las 10. La verdad es que el autobús nos dejó en la pradera a las 11, cuando el sol ya estaba bien alto y la temperatura prometía hacernos sufrir durante toda la jornada. Uno de los problemas principales de este tipo de aventura es el peso de la mochila. Y es que a pesar de prescindir de tienda y jugárnosla al ?vivaqueo?, lo mínimo imprescindible más los crampones y el piolet, suponía un peso de 15 kilos a la espalda (sí, ya sé que tengo que cambiar a una mochila más ligera).
Desde la pradera hay que retroceder unos 600 m. por la carretera hasta llegar a la casa de los forestales, en donde ya está marcado el sendero de subida a Carriata. Estamos a una altura de 1350 metros, muy bajito, la verdad. El camino serpentea ganando altura rápidamente, aunque se hace cómodo, y en poco más de media hora se llega a una cabaña ? vivac y se empieza a salir del precioso bosque mixto por el que transcurría. Desde la puerta de esa cabaña se goza de la preciosa vista del Tozal del Mallo, tan imponente desde esta posición. Nada más salir del bosque entramos en un mundo de color amarillo que nos regaló los sentidos durante casi toda la subida. A la hora encontramos unas señales que indicaban la bifurcación de caminos hacia Carriata o hacia Cotatuero. Poco más arriba otros carteles nos permitían elegir entre las clavijas o la fajeta para superar el farallón rocoso que parecía impedirnos el paso hacia el circo de Carriata. Nosotros optamos por las clavijas, que tienen un par de tramos no demasiado problemáticos, aunque se agradece su presencia.
Tras superar las clavijas ya pensábamos que estábamos arriba. Craso error, y además, fácil de percibir, porque el final de la Faja de las Flores indica el final de la subida hasta el circo y la Faja era bien visible desde nuestra posición. Así que todavía nos llevó otra hora alcanzar este punto, y además una hora penosa, porque el calor era asfixiante, la sombra, inexistente, y la mochila cada vez pesaba más. A las 14:00 horas nos tomamos un descanso y repusimos fuerzas con un avituallamiento. Los Gabietos, al fondo del todo, aún nos prometían unas horas de intenso esfuerzo.
Entramos en los llanos de Salarons (2328 m.) y enseguida llegamos a Aguas Tuertas. A las dos y media ya estábamos en la zona de inundación (2426 m.), al pie del pico Blanco. Llevábamos un rato sin ganar mucha altura, pero ahora tocaba remontar el barranco Blanco por una pedriza bastante inestable hasta llegar al Collado Blanco (2836 m.). Llegamos a las 4, bastante rotos, y es que ya habíamos ascendido 1500 m. de desnivel y aún nos quedaba un buen rato. Las vistas desde el collado nos animaron un poco, con la presencia de la Brecha, el Casco y demás picos de la zona. Decidimos dejar la mochila en el collado y emprender la ascensión a los Gabietos sin peso. Era más tarde de lo esperado y decidimos renunciar al Tallón, pico que ya teníamos los dos. Para ir, subimos un poco por la arista o espolón rocoso que teníamos en frente y luego flanqueamos por la izquierda hasta llegar a la cresta entre el Tallón y los Gabietos. Esta ruta no está marcada por ningún hito y exige superar algunos pasos de trepada sin demasiada complicación. Si se quieren evitar, entonces se puede ir por la ruta por la que volvimos y señalo en rojo en la foto 1, que tiene el problema de cruzar unos cuantos neveros por su parte más alta. Como era ya tarde, la nieve facilitó el paso y no tuvimos que calzarnos los crampones.
Desde la cresta la ascensión a los dos Gabietos no tenía complicación alguna. A las 17:22 llegamos a la cima del Gabieto Oriental (3.031 m.), desde donde gozamos de una impresionante vista del Tallón.
ASCENSIÓN AL GABIETO OCCIDENTAL
La ascensión al Gabieto Occidental desde su hermano gemelo no lleva más de un cuarto de hora. La cresta tiene una impresionante caída hacia el norte, pero la senda, marcada por hitos, se aleja del filo de la cresta y asciende al pico por la ladera sur del mismo. Desde la cima, bonitas vistas del otro Gabieto y el Tallón, así como del macizo de Vignemale.
Desde este punto volvimos al collado Blanco por la vía marcada en la foto 1, para reencontrarnos con nuestras queridas y pesadas mochilas. Ningún riesgo de robo. No había nadie en kilómetros a la redonda (bueno, supongo que no tanto, pero no vimos a nadie desde que subimos a Carriata). Desde allí, todo recto hasta los vivacs que hay al lado de la Brecha. A las 8 menos cuarto dejábamos las mochilas definitivamente en el suelo. El día había sido agotador: más de dos mil metros de desnivel acumulado, y la mayor parte del tiempo con el mochilón a la espalda. Ni que decir tiene que dormimos como niños. Al día siguiente nos esperaban 9 tresmiles más?..
SEGUNDA JORNADA
ASCENSIÓN A EL CASCO
Después de descansar cómodamente en nuestro vivac al lado de la Brecha (hay varios bien resguardados en los que no hay peligro de mojarse en caso de tormenta), nos levantamos, desayunamos y preparamos para partir a eso de las 7:15 de la mañana. El día estaba despejado y prometía una preciosa jornada de montaña. Pasamos por la Brecha y nos dirigimos al paso de los Sarrios. Justo antes de empezar el paso dejamos las mochilas en el suelo y bajamos unos 50 m. por una pedriza realmente inestable para recargar nuestras cantimploras. Esfuerzo inútil, ya que encontraríamos agua más adelante por todas partes, pero en aquel momento lo suyo era asegurar las reservas del líquido elemento.
El paso de los Sarrios estaba libre de nieve y lo cruzamos sin problemas. A nuestra derecha las vistas son espectaculares: el pico Descargador, la Plana de San Ferlius, los Llanos de Millaris y, más al fondo, el Valle de Ordesa. En pocos minutos llegamos al Cuello de los Sarrios y cambiamos de dirección para afrontar desde el sur la ascensión al Casco. Dejamos las mochilas y emprendimos la subida. Apenas había un nevero de unos 50 m. que superamos sin problemas. A partir de ahí no hay más que seguir las trazas de senda que te llevan por la izquierda hasta una trepada final, bastante sencilla, que te pone ya en la cumbre. El camino está bien marcado y no tiene pérdida, aunque no fue así para unos jóvenes franceses que tiraron por el lado contrario y terminaron enriscados en la parte derecha de la cresta cimera. Ya en la cima, la panorámica sobre la Brecha impresiona, sobre todo porque se ve justo debajo y desde un ángulo poco habitual. Eran las 8:30, así que nos había llevado una hora y cuarto desde el vivac.
ASCENSIÓN A LA TORRE
Bajamos por donde subimos hasta llegar a las mochilas. Nos quedaba una travesía por un largo nevero que impresiona mucho más en las fotos que en la realidad. En cualquier caso, nos pusimos los crampones y sacamos el piolet de la mochila, que para algo los llevábamos. Cuando terminamos de cruzar el nevero continuamos rodeando el pico hasta alcanzar, ya en la vertiente sur, un paso marcado que nos vuelve a colocar en el cresterío. Dejamos las mochilas y avanzamos cómodamente a por la 2ª cima de la mañana. Llegamos a las 10:15 horas. Las vistas sobre el Circo de Gavarnie y su famosa cascada son magníficas.
ASCENSIÓN A LA ESPALDA DE MARBORÉ
Desandamos el camino hasta llegar a nuestras mochilas y proseguimos paseando cómodamente por la cresta, que en este tramo es ancha y sencilla. Disfrutamos a cada paso de los dos mil metros que tenemos bajo nosotros, a nuestra izquierda. La ruta pierde altura poco a poco hasta llegar al collado de la Cascada en donde la cresta se torna abrupta, con un farallón rocoso que no podemos superar. Hemos de volver a rodear por el flanco sur hasta encontrar los hitos que marquen la vía más fácil de ascenso de nuevo a la cresta, por unas terrazas rocosas. Sin embargo, aquí nos vemos en problemas, y es que debemos alejarnos del pico más de lo que quisiéramos, debido a un enorme nevero de fuerte inclinación. Perdemos, por tanto, más altura de la deseada, para cruzar el nevero por su parte más baja. Cuando pensamos que ya hemos rodeado bastante volvemos a subir, pero no encontramos ningún hito que pueda indicar el sitio adecuado para encaramarse de nuevo a la cresta. Seguimos un poco más adelante, pero enseguida vemos que nos estamos alejando demasiado, así que buscamos nuestra propia vía. La primera dificultad a superar: los dos metros de rimaya que debemos bajar para poder llegara a la pared. Una vez allí buscamos la parte que nos pareció más accesible y empezamos a trepar. No creo que el paso superara el II, aunque con las mochilas grandes en los hombros se hizo algo más complicado de lo habitual. Al superar el resalte comprobamos con alegría que estábamos casi debajo del primer pico de la Cascada, así que dejamos las mochilas escondidas y, ya en la cresta, fuimos en dirección contraria para llegar a la cima de la Espalda de Marboré. Eran las 12:10 horas.
ASCENSIÓN AL PICO OCCIDENTAL DE LA CASCADA
Volvemos sobre nuestros pasos y en apenas un cuarto de hora estamos sentados junto a las mochilas. La visión del itinerario que hemos de seguir para rodear el Cilindro de Marboré y abordarlo por su vía normal nos convence de que lo mejor es dejar las mochilas aquí mismo, hacer los picos de la Cascada y el Marboré sin ningún peso y volver a este punto. Puede que caminemos algún kilómetro de más, pero creemos que merece la pena.
Así que nos alimentamos e hidratamos bien y dejamos todo escondido debajo de una piedra. Calculamos que nos puede llevar entre hora y media y dos horas ir hasta el Marboré y volver. Esperemos que sea así, porque nos vamos con lo puesto: sólo los bastones y la cámara de fotos. Tomo nota de la altitud que me marca el Suunto, por si luego no encontramos las mochilas.
El primer pico de la Cascada, el Occidental, como ya dije antes, lo tenemos a tiro de piedra, así que emprendemos la marcha y nos apuntamos esa cima sin despeinarnos. Son las 12:33.
ASCENSIÓN AL PICO CENTRAL DE LA CASCADA O PICO BRULLE
La cresta de los picos de la Cascada está descrita como fácil, y yo no lo voy a negar, pero sí quiero señalar que no es como otras crestas, léase la del Perdiguero a Lliterola, Culfredas o Frondellas, en las que, una vez encaramado a la cresta vas haciendo los picos casi sin darte cuenta, e incluso dudando por qué esta tachuela es considerada como un tresmil. Aquí los tres picos de la Cascada están bien diferenciados, hay que perder altura claramente para después volverla a ganar y sí que tienes la impresión de que has subido un pico de verdad (de hecho la guía de Luis Alejos los considera a los tres como cimas principales y no secundarias).
Bueno, continuemos con la descripción. Bajamos por la cresta desde el pico occidental y avanzamos por terreno cómodo hasta encontrarnos con un farallón rocoso que debemos destrepar por una chimenea bastante vertical pero cortita y con muy buenos agarres. A partir de ahí ya empezamos a subir de nuevo. En 10 minutos nos pusimos en la cima, sin ninguna dificultad. Eran las 12:50. Vistazo al este para ver los dos picos que nos esperan a continuación y a seguir caminando.
ASCENSIÓN AL PICO ORIENTAL DE LA CASCADA
Bajamos del Pico Brulle por su cresta Oriental, por un senderito bien marcado hasta llegar a un pequeño collado y nos pusimos a subir al último pico de la Cascada, que es el más alto (casi 100 metros más que el primero) y el que está más alejado. La subida es sencilla, por senda pedregosa bien marcada y exenta de dificultad técnica, aunque bastante empinada, eso sí. El problema lo tuvimos al final, ya que nos precipitamos a la hora de buscar la cumbre. Abandonamos los hitos y la senda que, como venía siendo la tónica en el día, rodeaba el pico por el sur para atacar el último tramo de ascensión por la cresta oriental. Nosotros nos adelantamos, porque la vía por donde subimos, era bastante más complicada que la senda por la que bajamos. En cualquier caso resultó una trepada entretenida que nos dejó prácticamente en la cumbre a eso de las 13:15, apenas 20 minutos desde el pico anterior.
ASCENSIÓN AL PICO DE MARBORÉ
Ya no nos quedaba más que un pico para terminar el cresterío sobre el abismo de Gavarnie. Desde que abandonamos las mochilas avanzamos ligeros y cómodos, aunque empieza a preocuparnos el no llevar agua con nosotros. Como tengamos problemas para encontrar las mochilas?.., pero bueno, para qué preocuparse antes de tiempo. Desde el Pico Oriental de la Cascada se baja cómodamente por la cresta hasta el collado entre los dos picos. Desde allí hay que superar unos 100 m. de desnivel por una senda que transcurre cerca de la cresta y que en ningún momento plantea dificultades. Sólo hay que andar tranquilamente hasta llegar a una cima que no parece cima, sino altiplano, por su enorme extensión. Son las 13:35. Sacamos una foto con todo el circo de Gavarnie, impresionante, detrás de nosotros (foto 2) y avanzamos un poco más por la cresta para alcanzar una vista privilegiada de los Astazús. Una vez recuperado el resuello planteamos el itinerario para llegar a nuestras mochilas, que recordamos que habíamos abandonado a la altura del primer pico de la Cascada. Establecemos un flanqueo descendente por terreno cómodo en dirección a aquella chimenea que comentamos que había que destrepar entre el pico Occidental y Central de la Cascada. Una vez que llegamos a ella y la superamos ya no tenemos ninguna referencia visual que nos guíe, así que tiramos de altímetro y seguimos nuestra diagonal, con precaución de no perder más altura de lo necesario. Tenemos suerte, y al superar un pequeño rasante vemos a apenas 200 m. la piedra bajo la cual dejamos las mochilas. Es momento de hidratarse, comer y descansar un rato.
ASCENSIÓN AL PITÓN SW DEL CILINDRO
La cresta desde la Espalda de Marboré hasta el pico de Marboré y vuelta hasta el punto de partida nos llevó un par de horas, incluyendo paradas. Es evidente que acertamos en la decisión de dejar las mochilas y volver a por ellas. Ahora toca volver a ponérnoslas y dirigirnos hacia el Lago Helado. Para ello tenemos que ir bajando hasta una vaguada desde donde empezaremos a subir por el itinerario marcado en rojo en la foto 3. Buscamos los trozos de nevero para que ese descenso resulte más cómodo y enseguida llegamos abajo y empezamos a subir, por senda cómoda y no demasiado pronunciada. El camino rodea la enorme masa pétrea del Cilindro por el sur, y una vez superado el espolón que constituye el final de la cresta sur que baja desde la cima, se nos aparece en primer plano la archifamosa escupidera del Perdido. La verdad es que, después de haberla visto mil veces en fotos, cuando la tienes ahí delante por primera vez, impresiona. Llegamos a las 15:30 a las inmediaciones del lago helado. No bajamos hasta los vivacs que se pueden ver a la derecha (foto 4), porque antes de instalarnos todavía tenemos que subir al Cilindro, y no estamos para perder alturas gratuitamente, aunque sean 50 m. Dejamos las mochilas aparcadas y descansamos un rato viendo a lo que parecen hormiguitas subir y bajar hacia y desde el Perdido. Desde su cima, el usuario de P3000 ?Iruña?, por esas mismas fechas, sacó la foto 5, en donde marco el recorrido y dificultades principales de la ascensión al Cilindro.
Por el corredor sur del Cilindro bajan un par de montañeros que nos confirman que no es necesario llevar material para esta ascensión, ya que se puede evitar la nieve de la parte superior del corredor yendo por la izquierda. Desde el collado a la cima no hay nieve, pero nos avisan de un par de pasos que, según ellos, requieren el uso de cuerda para destreparlos. No es esa la información que tengo de las numerosas reseñas consultadas (donde se califican de PD ambos pasos), así que emprendemos la subida sin preocuparnos demasiado. En apenas 20 minutos llegamos al collado y un minuto y 15 pasos después estamos en la cima del Pitón SW. Menudo tresmil ridículo. Con nieve en el collado, no se dan los 10 metros que la teoría dice que debe de haber para entrar en la lista ni de coña, pero bueno, ya que estamos ahí nos sacamos la foto y seguimos adelante, que espera lo más entretenido.
ASCENSIÓN AL CILINDRO
Desde el collado sur tenemos que superar el primer resalte que se ve en la foto 6. Hay dos chimeneas y tenemos que escoger la de la izquierda. Lo único difícil es el primer tramo, que aparece en detalle en la foto 7. Tranquiliza el hecho de que, a pesar de su verticalidad y cierta dificultad, no es muy expuesto, ya que de caer, lo harías sobre la nieve del collado, a apenas 2 ó 3 metros del punto más delicado. Consigo superar ese trozo y espero a mi compañero un poco más arriba, pero se le cruza, no lo ve claro y decide irse para abajo. Es evidente que el cansancio acumulado y los comentarios de aquellos dos montañeros sobre la necesidad de la cuerda en el destrepe le deben haber influido, porque le he visto superar pasos mucho más complicados.
En fin, que debo seguir solo, ascendiendo por una cresta abrupta y pedregosa que requiere el uso frecuente de las manos. El tiempo está empeorando por momentos y amenaza lluvia, lo que me preocupa para bajar, así que aprieto el paso. En un cuarto de hora llego al segundo paso complicado, que supero con más facilidad que el primero. Entonces el panorama se abre, la cresta se vuelve ladera, por donde transcurre una cómoda senda que me lleva a la cima, justo a las 17.10 (una hora desde el lago helado aproximadamente). Saco rápidamente una foto de la norte del Perdido y su glaciar, otra de la panorámica sobre el Balcón de Pineta, Ibón de Marboré, Tucarroya? y una última sobre la cresta que hemos realizado durante el día. Es una pena, pero se pone a llover y tengo que salir corriendo, que no quiero encontrarme los dos destrepes con la roca demasiado mojada, a ver si se me van a complicar las cosas.
Por suerte la lluvia no arrecia y consigo bajar sin problemas. Ya en el lago helado nos instalamos en uno de los vivacs preparados. Una pena que no estuviera protegido de la lluvia, como el de la Brecha. Nos hubiera evitado la mojadura que nos cayó encima cuando se desató la tormenta nocturna, y como consecuencia de ello, nos hubiera evitado tener que bajarnos a la mañana siguiente, truncando la última etapa de nuestro querido proyecto. En fin, así tenemos una buena excusa para volver por esa maravillosa zona de nuestro querido Pirineo.
P.D. Al que nos haya acompañado en la lectura de esta travesía desde su comienzo, agradecerle la paciencia y desearle que le vaya bien si algún día decide seguir nuestros pasos.
Agradecimientos: Además de la guía de Alejos, contamos para esta travesía con la información de muchos usuarios de esta web. Gracias a todos. Pero quiero expresar mi especial agradecimiento a Mattin, Luiso y Luis, con cuyas reseñas me moví por entre aquellos picos. Sin ellas seguro que me hubiera enriscado por cualquier lado.

