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Suscribirse al canal contenidos Ascensión a el Cotiella (2912 m) por Triptofano -- 21/10/2018
Vía: (Armeña-Collado de Cotiella) --
(117 visitas)
  • Hora de salida: 7
  • Hora de llegada: 6
  • Meteorología: Sol
  • Dificultad: Facil
  • Días: 1
  • Tipo: Ascensión
  • Gps: Sin fichero GPS
  • Ver panorámicas
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Cotiella  (2912 metros)
Ruta realizada en Iberpix
Ruta realizada en Iberpix

-Introducción

En días claros, los habitantes de la plana de Lleida en Catalunya y de la Ribera del Ebro y la Litera en Aragón, cuando miran hacia el norte, tienen la suerte de observar una cordillera que nos separa de nuestros vecinos franceses y del resto de Europa, no es otra que nuestros amados Pirineos. Desde lejos, las perspectivas y formas que cuando son cercanas nos parecen inconfundibles cuestan de identificar. Sin embargo, hay una forma que incluso en días con visibilidad nefasta por calima o tormenta, es imposible de olvidar. Una gran duna gris en verano y blanca durante el resto del año emerge poderosa y gigantesca ante otros macizos que, aunque quizá más altos, empequeñecen ante semejante mole. Pirámide perfecta en su cumbre y protegida por unos anchos y largos hombros, para muchos de los habitantes de las tierras bajas es simplemente otra montaña más, quizá más espectacular que las otras, pero nada más. Sin embargo, los privilegiados a los que nos gusta la montaña sabemos que ese coloso lejano y perfecto es el Cotiella, y mientras que el Aneto, unos kilómetros más hacia el norte, es el rey del Pirineo, el Cotiella es el monarca indiscutible del Prepirineo con sus 2.912 metros. Largo y tendido se ha discutido acerca de su condición prepirenaica, puesto que por prominencia y altura el Cotiella iguala y supera un porcentaje inmenso de las montañas pirenaicas y, teniendo en cuenta su categoría y relevancia, supera sin lugar a dudas muchos de los tresmiles del Pirineo. Sin embargo, debido a su posición apartada del eje axial pirenaico, se ha considerado que forma parte de las sierras prepirenaicas, junto con otras moles como el Turbón, la Peña Montañesa o el lejano Cadí. Este desplazamiento sobre el Pirineo central convierte al Cotiella en un mirador excelente, no solo sobre el Pirineo más alto, sino también sobre las extensas llanuras de Lleida y la Hoya de Huesca, mereciendo su condición de Atalaya del Alto Pirineo. El macizo del Cotiella es extenso, ocupando el pico homónimo una posición bastante central, del cual salen descarnadas aristas hacia este, oeste y norte. Los fenómenos kársticos son especialmente patentes en este macizo, por lo que la presencia de agua corriente es nula a partir de una cierta cota ya que es absorbida por la porosa roca calcárea que forma el macizo, entre otros minerales. Es por ello que cuando uno ve el Cotiella parece un gigantesco desierto: gris, desolador y sin compasión. Si a eso le sumamos que esta montaña tiene una larguísima tradición de presencia de brujas, aquelarres y leyendas esto le dota al Cotiella de una condición mística y legendaria sin igual. Tanto en sus bellos y bucólicos rincones como los ibones de Plan y de Armeña como en la estremecedora planicie del Entremón, tanto en las panorámicas aristas de las Neiss o Yali como en las profundas simas del circo de Armeña, se puede apreciar que el Cotiella es un sitio especial, mágico y único en todo el Pirineo.

En esta descripción, relato la ascensión al Cotiella por su vía normal, saliendo desde la pista de Barbaruens por el circo de Armeña, pasando la noche en el bello refugio de Armeña, ascenso que fue compartido, sin que lo supiera, con el compañero de Pirineos3000 Solitario, le mando un saludo desde aquí.

-Detalles técnicos

Desnivel: 1.650 m
Dificultad técnica: I-I+
Altura mínima: 1420 m
Altura máxima: 2912 m

-Acceso

Para ir a Barbaruens se tiene que llegar previamente al pueblo de Seira, situado en la carretera N-260, antes de entrar en el Congosto de Ventamillo y al Valle de Benasque. Viniendo de Graus y Campo, antes de entrar al pueblo de Seira sale un desvío a mano izquierda del cual sale una carretera que en 9 km lleva a Barbaruens. Justo antes de entrar a Barbaruens sale una pista a mano izquierda en un estado bastante malo pero que con mucho cuidado se puede pasar con vehículos mínimamente altos. Al cabo de 15 minutos se llega a un rellano donde se puede dejar el coche. La pista sigue hasta más arriba pero el estado del piso empeora notablemente por lo que si no se lleva todoterreno es recomendable dejar el coche al rellano habilitado como parking.

-Descripción

Empezamos la ascensión en una sombría tarde de octubre en el mencionado rellano, situado a unos 1.420 m de altura. La previsión era de lluvia pero no parecían venir nubes amenazadoras por lo que en un principio empezamos a andar tranquilamente disfrutando del bosque otoñal, repleto de setas y con un olor a bosque húmedo delicioso. Desde el mismo rellano sale un camino a la derecha con un hito en su entrada que debemos tomar. El camino sube decididamente y sin pérdida por medio del bosque, hasta que llegamos a un cruce donde nos juntamos con el GR procedente de Barbaruens. A nuestra espalda queda el camino tomado desde el aparcamiento que desde el GR está marcado con una cruz, pero que de vuelta no debemos olvidar de tomar. Más arriba ya empezamos a ver el final de la pista justo por encima nuestro. A medida que íbamos acercándonos a la pista y para desesperación nuestra, oímos multitud de voces procedente de coches aparcados arriba. Al ser el Cotiella una montaña olvidada y poco ascendida, no pensábamos encontrarnos a nadie o a muy poca gente al menos, por lo que el refugio estaría más o menos vacío y no traíamos nada más que el saco. Nada más lejos de la realidad, al llegar a la pista nos encontramos a un grupo muy numeroso de excursionistas (entre los que más tarde descubrí que estaba el forero de Pirineos3000 Solitario) que tenían la misma intención que nosotros. Era un hecho que no cabíamos todos en el pequeño refugio de Armeña y al no llevar tienda decidimos acelerar el paso para asegurarnos un puesto si lo había (lo siento Solitario jajaja), ya que tras la llegada del grupo estábamos seguros que no cabría ni un alfiler y tendríamos que dormir fuera, para lo que no estábamos preparados para nada. Así pues, lo que pretendíamos que fuera una tarde tranquila y de disfrute se convirtió en una carrera contrarreloj contra el grupo que venía detrás y contra el tiempo, puesto que desde Chía empezaron a llegar nubes negras bien cargadas. El final de la pista se convierte en un sendero que en un primer momento sube por el bosque, aunque en algunos momentos se abre y se pueden ver los inmensos cortados que se ciernen sobre el barrando de Bilsé, bastantes metros por debajo nuestro. La senda atraviesa entonces 3 barrancos provenientes de las grandes paredes del pico Reduno, justo encima de nosotros que sin nieve no suponen un problema hasta que llega a la subida final de la colladeta de Armeña, donde empieza a llover con fuerza. Subimos con rapidez hasta que se llega a los prados de la colladeta (1.901 m), donde ya vemos el refugio de Armeña a los pies del colosal pico Llosal (2.731 m) y el increíble Ibón de Armeña a los pies de cortados grises que protegen el desértico circo de Armeña del verde intenso de los bosques del Barranco de Bilsé y del ibón. Bajamos unos 60 metros y bordeamos el ibón por su derecha. Una vez llegado al ibón proseguimos unos 20 minutos por un bosque precioso y casi llano hasta que llegamos al muy bien cuidado refugio de Armeña (1.860 m). Allí nos encontramos con 8 personas ya que junto a las 4 que somos nosotros ya somos 12. Para nosotros aún hay sitio, ya que el refugio tiene unas 14 colchonetas y espacio en el suelo para algunos más, pero no sabemos cómo vamos a dormir cuando llegue el grupo tan numeroso al cual hemos dejado atrás en nuestra subida. Cuando llegan, todos los grupos presentes decidimos que nos apretaremos hasta lo indecible para que quepan y no se queden fuera. Desde el mismo refugio no se ve el Cotiella pero alejándonos unos metros hacia el Llosal ya se puede ver su gigantesca cabeza al final del Circo de Armeña. Observamos como ya se encuentra con algo de nieve pero es tan poca que difícilmente podrá ser un problema. Volvemos al refugio, cenamos como podemos (pues somos unos 30, ya que ha llegado más gente) y cuando toca ir a dormir nos apretujamos hasta rozar la imposibilidad física para caber todos, lo que provoca una incomodidad notable pero aun así, conseguimos dormir. En el piso de abajo, la gente duerme hasta por el suelo, pero apuesto a que estaban más cómodos que los que dormíamos arriba ya que al menos tenían espacio para moverse mientras que arriba estábamos como sardinas enlatadas.

A las 6 del día siguiente nos levantamos los primeros y a las 6:30 ya estamos fuera y preparados. Al ser negra noche aún nos ponemos los frontales y para arriba. Detrás del refugio sale un camino que va en primer lugar por una glera de piedra mediana un poco incómoda de subir. Subidos unos 100 metros de desnivel entramos en unos prados que permiten subir con bastante comodidad. El camino va bastante cerca de las paredes de la Cresta de Armeña, a nuestra derecha, puesto que a nuestra izquierda se encuentran las simas, muchas de ellas exploradas y catalogadas, de Armeña y los Lleners. Ir por ese terreno kárstico es bastante engorroso y puede ser peligroso en días de poca visibilidad, así que es preferible cruzar el circo de Armeña por su parte derecha (W). Poco a poco vamos ganando altura hasta que llegamos a un tubo que, tras subirlo, nos deja justo al lado de la parte superior de las simas de Armeña. Delante ya vemos el Cotiella, cual caparazón gigante y cruzado por estratos marrones y verticales pilares. A su izquierda está el collado de Cotiella, que separa nuestro objetivo del Cotielleta, que también tiene impresionantes paredes en su cara norte. Para llegar a él, tenemos que subir un último repecho, que se hace con bastante comodidad y, una vez situados debajo de la cara norte del Cotiella, flanquearla en leve subida por una tartera hasta que llegamos bajo la perpendicular del collado. Una vez allí y ya con bastante inclinación se sube por una incomodísima tartera de piedra pequeña que afortunadamente es bastante corta hasta llegar a la pared del collado. A partir de allí, cada uno sube por buenamente puede, sin haber pasos muy difíciles (como mucho I-I+), aunque hay bastante piedra suelta y es bastante vertical. Nosotros, desde el medio de la pared subimos con tendencia a la derecha hasta llegar a la parte superior, entonces utilizamos una repisa hacia la izquierda que nos dejó arriba. Desde allí, la vista sobre el barranco de las Neiss, la Sierra Ferrera, la Ribagorza y las llanuras de Lleida y Huesca ya es impresionante. Lo que nos queda es flanquear la cara sur del Cotiella por un camino un poco incómodo, con bastante piedra suelta y bastante inclinado pero fácil hasta llegar al collado de las Neiss, al que se sube por una canaleta sin ninguna dificultad. Desde allí ya solo queda subir por una inclinada pala de roca que nos encontramos medio nevada pero que se sube en media hora hasta llegar a la anchísima cima del Cotiella.

La cima es increíblemente panorámica, con inmejorables vistas de la Maladeta, Ordesa, la Munia y el valle de Chistau, pero destaca sobretodo las vistas sobre el Posets, que son sobrecogedoras. El Entremón queda debajo de nuestros pies, igual que el Circo de Armeña, con todos sus pequeños agujeros que denotan la complejidad kárstica de su interior. Al sur, las inclinadas laderas de las Neiss y Yali se hunden hasta el profundo y verde barranco de Cullibert y la Garona, al otro lado de los cuales se encuentra la larga Sierra Ferrera, con una altiva Peña Montañesa en su final. Desgraciadamente, la calima impide que haya una buena visibilidad y todo el horizonte se ve envuelto en una neblina desagradable, pero las vistas son excelentes igualmente.

Al cabo de una hora de regodearnos con estas panorámicas, volvemos por el mismo camino, pero cuando llegamos al collado de Cotiella decido escaparme para hacer la cumbre del Cotielleta, muy fácil y corto desde el collado (2.731 m). Las vistas sobre el Cotiella son impresionantes, al igual que la cresta que llega al Reduno, con unas formas muy curiosas y plásticas que solo se encuentran en este macizo. A partir de allí, solo hace falta volver al collado y repetir el camino seguido por la mañana hasta llegar al refugio, donde hacemos un merecido descanso en tan bucólico lugar. Después de media hora de asueto, nos despedimos del grupo de Solitario y los otros que merodeaban por allí aún y volvemos hacia el coche, tristes pero muy satisfechos de haber realizado una de las ascensiones más emblemáticas de los Pirineos. Afortunadamente, el Cotiella no se moverá en muchos años y siempre estará allá esperando nuestra vuelta, que va a ser segura, puesto que la magia del Cotiella ya nos ha conquistado.

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