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Posets - Perdiguero. Valles de Benasque, Estós y Chistau
Mapa + Guía
Editorial Alpina
11,00 €
Posets - Perdiguero..144 itinerarios
Guías
David Atela
23,70 €
Huesca foto a foto
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Javier Ara Cajal, David Gomez Samitier
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Guía del Parque Posets-Maladeta. Bal de Benasque - Chistau - Barrabés
Guías
Rafael Vidaller Tricas
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Llardana/Posets-Perdiguero. Vol. 1
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Josep de Tera i Camins
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Valle de Benasque
Mapas
Ediorial Alpina
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- Hora de salida: 8
- Hora de llegada: 21
- Meteorología: Sol
- Dificultad: Dificultad media
- Días: 1
- Tipo: Ascensión
- Gps: Sin fichero GPS
- Ver panorámicas
Hito E de Perdiguero (3170 metros)
No, no es que la siguiente en cresta esté preparación, o que me haya olvidado de subirla. Es sencillamente que, después de toda la subida por el valle de Literola en un estado de importante cansancio, no me vi capaz de pasar del Hito Este del Perdiguero. Y alguno dirá, ¿después de hacer casi toda la ascensión, vas y te quedas ahí? Bueno, pues imaginad como me encontraba en ese momento para tomar esa decisión.
Antecedentes: Noche casi totalmente insomne antes del viaje de Madrid a Benasque. Ocho horas de autobús con apenas un par de siestecillas de menos de media hora cada una. Noche bastante más decente en Benasque, pero de no más de seis horas de sueño y discutible calidad, con madrugón a las 6:30, tras lo cual ascensión al Pico de Vallibierna. Tras la bajada, no llego a tiempo al último autobús en el Puen de Coronas, y me quedo por allí a dormir, malamente, despertándome mucho, y madrugando a las 5:15 para coger el primer autobús a Benasque y desde allí el segundo a la Besurta, bajándome poco antes de las 8 a la altura de los Baños. Bastantes coches en el aparcamiento; voy a ser de los últimos: lo que faltaba, unir el cansancio a la idea de ir pillado de tiempo. Sensación de sueño importante.
Los primeros metros de subida por la senda de Literola, aún con el macutón con el material de pernocta, me parecen un suplicio. Tengo que abandonar esa carga cuanto antes. Me meto entre el bosque y cambio el peso por la mochila pequeña, escondiendo el macuto. Ya sin ese peso, esperaba sentirme más cómodo, pero el cansancio sigue siendo patente.
Entre las últimas lazadas bajo el bosque y la Pleta de Llosero me han pasado algunos grupos que han empezado aun más tarde que yo; pero yo voy a mi ritmo, y ahora ya sí me he quedado el último. No acabo de coger el ritmo, voy lento y parando cada poco. Bueno, es probable que tenga que renunciar al Perdiguero. Quizá me conforme con ver los Ibones de Literola, o con subir al Pico de Estós. De momento sigo, y ya veré.
Paro a comer algo a la altura de la Cabaña de Literola. Tras ello, me siento algo mejor, subiendo con algo más de energía. Cuando llego al Ibonet de Literola vuelvo a estar algo cansado, y me vuelvo a parar a comer algo. Decido seguir a la Collada de l´Ubago, y la verdad es que, siendo el tramo más empinado de toda la ruta, es donde me siento más despierto y en forma, de hecho bastante bien. A partir del collado vuelvo a notar el cansancio, que llega convertido en fatiga importante a la altura del punto en que, a unos 2900 metros de altitud, se da vista al Ibón Blanco de Literola. Son cerca de las dos de la tarde. Hago cálculo de lo que me queda y de mi cansancio, y tengo claro que lo voy a tener que intentar sin mochila, si quiero tener alguna esperanza, no sin antes comerme una lata de magro de cerdo, que la verdad es que me sabe mejor que cualquiera de las comidas anteriores.
Empiezo a seguir los hitos por el canchal, pero pronto los pierdo y me veo medio trepando por bloques, unos más fijos que otros. Llego a la cresta y recupero los hitos. Sigo subiendo, despacito, y me cruzo con uno que me pasó por la Pleta de Llosero, y que ya viene bajando. Me dice que ya lo tengo hecho, que me queda poco, que son tres cuartos de hora… ¡tres cuartos de hora todavía! ¿Y a qué ritmo y con qué fuerzas? Pues lo llevo claro…
Llego al fin al Hito Este del Perdiguero. Me siento a descansar, con cierto mareo y sensación de náusea. Por más que estoy sentado descansando, no me siento mejor. Bebo un poco de agua, y hago un esfuerzo por comerme la barrita energética que me he subido, y que aún no sé cómo no me hizo vomitar…
En fin, que por muy poco que faltara, bastante tenía con ponerme en pie para empezar a bajar. No iba demasiado bien de tiempo, sobre todo si no mejoraba y tenía que seguir andando despacio (ya sé que bajar no es lo mismo que subir, pero aun así). Y, sobre todo, prefería recordar la cima del Perdiguero en mejores condiciones, dejándolo para un futuro. Además, benditas sean en este caso las cimas secundarias, porque gracias a una al menos me pude apuntar un tresmil…
Bajé hasta los 2900 metros con mucha calma porque la sensación de mareo no me dejaba tomarme la cosa con mucha agilidad ni equilibrio, más allá del cansancio. Al llegar a la mochila, volví a hacer el esfuerzo de comer algo más, me tomé un gelocatil, intenté echarme una siestecilla, y luego ya me puse a bajar recuperándome poco a poco, llegando a sentirme, afortunadamente, bastante bien antes de llegar de nuevo al Ibonet de Literola, y pudiendo bajar con buen ritmo a partir de ahí.
Más allá de toda esta narración quejumbrosa, lo cierto es que esta subida al Perdiguero por Literola me pareció tan impresionante visualmente como exigente e interminable. La sensación de no parar de subir se une al tamaño menguante de cada tramo anterior, o de por ejemplo el Ibonet de Literola. Y las vistas a Maladeta, Posets, Monte Perdido y demás, son de las mejores que recuerdo subiendo a un tresmil. Espero poder disfrutarlo alguna vez en mejor estado, y haciendo cima.
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Llegando a la altura de la Cabaña de Literola, con Perdigueret y Perdiguero al fondo, casi sirviendo de hitos gigantes d...
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En ningún momento se ve la propia cima principal del Perdiguero, cosa que ignoraba (aunque sospechaba) en la subida, sin...
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Llegando al Ibonet de Literola, desde donde subí a la izquierda (oeste) al Collado Ubago.
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Mirada atrás, apareciendo al fondo las Tucas circundantes de otro ibón lejano, el de Cregüeña.
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Al mirar arriba y ver gente bajando del Perdiguero, me resultaba complicado imaginarme subiendo lo que me faltaba, pero ...
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Atrás, el Ibonet de Literola iba quedando cada vez más abajo y empequeñecido...
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...y más pequeño...
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Al llegar al Collado Ubago me impresionó la vista del macizo del Posets.
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Como también me impresionó, aun con la fatiga que tenía, el Ibón Blanco de Literola, enorme a pesar de su altitud.
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Supongo que los glaciares del Posets están más tristes que hace años, pero a mi me resultó una imagen poderosa.
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Dos consideraciones acerca de la foto en la cima. Primera, que si no me asomé más no fue por vértigo sino por incapacida...
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Así pues, a comenzar a bajar despacito y con buena letra. De nuevo una vista del Ibonet de Literola, aquí especialmente ...
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El Perdigueret desde el Collado Ubago. Me pareció un pico impresionante. He visto que, a fecha de esta descripción, no t...
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Bajando ya bastante recuperado, pude disfrutar de la vista del Macizo de la Maladeta...
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...Y de la compañía de alguna pequeña marmota confiada.
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Últimas luces sobre el Macizo de la Maladeta.

