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Suscribirse al canal contenidos Ascensión a el Pic del Salt (2739 m) por PITOTE -- 14/06/2017
Vía: (Valle y refugio de Sorteny-Valle de la Cebollera) --
(404 visitas)
  • Hora de salida: 10
  • Hora de llegada: 13
  • Meteorología: Sol
  • Dificultad: Muy facil
  • Días: 1
  • Tipo: Ascensión
  • Gps: Sin fichero GPS
  • Sin panorámicas
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Pic del Salt  (2739 metros)
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Hoy he ido a intentar terminar lo que había dejado inacabado hace cuatro días. Comencé el recorrido de la pequeña Serra del Forn, situada por encima de los refugios de Sorteny y de Rialb. Pero lo dejé en el Pic de la Cebollera, cuando aún me faltaban el Pic de Forn y el Pic del Salt, ya que vi que me quedaba aún demasiado recorrido.
Hoy, además, he subido desde la Vall de Sorteny por el valle del Riu de la Cebollera, para así conocer otra zona de Andorra.
Me he dirigido hacia Andorra y he subido hasta el aparcamiento de la Vall de Sorteny, donde he dejado el coche.
Me preparo para la excursión, cuando son las diez y veinte de la mañana. El día es muy soleado y caluroso. Estoy a una altura aproximada de unos 1.750 metros.
Comienzo a andar atravesando la barrera por un paso lateral y subo, al principio, por la pista. Al cabo de poco tiempo encuentro un atajo que, al costado del Riu de Sorteny, que baja como siempre muy caudaloso, y por un camino bastante bien arreglado, me permite acortar un poco la subida. Hay algún otro sendero que evita la pista. El denominado Sendero de la Marta es uno de ellos.
Posteriormente salgo de nuevo a la pista y ya no la abandono. Después de unos quince minutos de andadura atravieso una especie de pequeño jardín botánico en donde hay plantadas diferentes especies de plantas y se muestran algunos tipos de roquedo de alta montaña.
Más adelante encuentro el aparcamiento superior, en el denominado Grau de la Llosa, en el que hay algún vehículo aparcado, y una nueva valla que traspaso por otro pequeño paso lateral.
Atravesada la valla sigo subiendo, todavía por pista, hacia el refugio de Sorteny.
A los pocos metros encuentro la desviación hacia la derecha en la que un letrero me indica la subida hacia el Estany y Pic de l,Estanyó, por la que subí el mes de julio del pasado año a este pico y a otros cercanos.
Obviando la misma, prosigo recto hasta encontrar al cabo de unos minutos el refugio de Sorteny, situado a una altura de unos 1.965 metros.
No me detengo en el mismo. Hacia la derecha, un nuevo letrero sigue indicando la posibilidad de ir hacia el Pic de l,Estanyó.
Y a la izquierda del mismo se inicia un nuevo sendero que indica la dirección hacia el Pic de la Serrera, hacia la derecha, y hacia el Planell del Quer, en fuerte subida hacia la izquierda. El sendero que marcha hacia el Planell del Quer va a parar, después de un fuerte descenso tras la subida inicial, al valle de Rialb, conectando los refugios de Sorteny y de Rialb.
Cercana a este segundo letrero hay una especie de fuente, la fuente del refugio, en la que el agua sale de una pequeña cañería de plástico.
Yo comienzo a subir en dirección al Pic de la Serrera, siguiendo señalizaciones de colores rojo y amarillo, que son las que marcan los senderos de gran recorrido por Andorra, las mismas que vienen ya como mínimo desde las cercanías del aparcamiento inicial del valle.
Al principio el camino sube con muy poco desnivel por encima del refugio y atraviesa verdes campos de hierba al costado de un muro formado por grandes bloques de piedra.
Es un itinerario muy agradable. Por la parte izquierda, de tanto en tanto, bajan algunos pequeños torrentes.
Más adelante la hierba da paso a los matorrales y el sendero queda adornado por coloridas flores.
Posteriormente entra en un tramo de bosque, aún sin demasiado desnivel.
A mi derecha observo el Riu de la Serrera que desciende caudalosamente desde los Clots de la Serrera, uniéndose algo por debajo de donde yo circulo al Riu de la Cebollera, al que me voy acercando.
Después, el sendero comienza a aumentar de desnivel, acercándose cada vez más al curso del mencionado Riu de la Cebollera, que tengo a mi derecha, desprendiéndose en forma de caprichosas cascadas.
Bastante más arriba llego a un punto interesante, el Pas de la Serrera, en el cual el sendero por el que estoy subiendo atraviesa el Riu de la Cebollera hacia el costado contrario mediante dos pasarelas de madera, dirigiéndose hacia la Collada dels Meners.
Aquí me detengo un rato y aprovecho para comer un poco.
Además, por si acaso, lleno mi botella de agua.
Yo, en lugar de seguir el sendero principal, tomo un estrecho y precario camino que sale del costado mismo de las pasarelas en dirección hacia la izquierda internándose en el bosque.
Ahora comienzo a subir con bastante desnivel, por zona de arbolado.
El sendero es muy estrecho. Es fácil de seguir pero en algún punto la hierba tiende a esconderlo un poco.
Da tres o cuatro lazadas para aminorar el desnivel hasta alcanzar, ya al final del bosque, una zona muy verde, con plantas muy altas, acercándose de nuevo al Riu de la Cebollera.
En este punto el sencillo sendero se pierde completamente.
Observo frente a mí la parte alta del valle de la Cebollera, con el paso denominado Portella de la Cebollera en su parte superior.
Un poco hacia la derecha aparece, majestuoso y muy elevado, el Pic de la Serrera.
A pesar de no haber itinerario alguno, yo ya había leído que lo mejor para subir hacia el Pic del Salt era comenzar a flanquear enseguida la parte izquierda de valle.
Sabía, además, que tenía que encontrar un palo de hierro de los que se ponen para medir la altura de la nieve que me indicaría la buena dirección.
Después de subir unas buenas decenas de metros, por encima de altas hierbas y en plan directo, alcanzo el punto en donde se encuentra el artilugio metálico.
Ahora ya voy algo más tranquilo.
Después comienzo una dura y larga subida, a ratos por zonas de roquedo, aunque mayoritariamente por una vertical ladera herbosa.
La subida es fuerte y continua.
Al cabo de bastante rato de ardua ascensión alcanzo una especie de hombro en la montaña a partir del cual encuentro una zona más llana en la que hay un par de pequeños laguitos y algunas zonas con algo de nieve.
Es desde aquí que ya puedo observar perfectamente todo el cordal superior y lo que me queda aún por subir.
Al principio avanzo sin demasiado desnivel, de nuevo sin itinerario alguno.
Transito otra vez por zonas de pastos, cruzando algunas, pocas, zonas de roquedo.
Después de superar el segundo de los pequeños embalses de agua, llego a un punto en el que el desnivel aumenta ostensiblemente.
Ahora comienzo a remontar una vertical ladera de hierba, muy inclinada, en dirección a uno de los collados que observo en el cordal y que me parece el más adecuado para la subida. Estoy en la zona denominada Tarteres de la Cebollera. Tengo, además, a mi izquierda, todo el rato, un estrecho cresterío que, pasando por la pequeña depresión de la Portella del Forn, sube hacia el pico del mismo nombre.
La subida es muy dura y tengo que detenerme a descansar de vez en cuando. Además, la inclinación hace que el terreno a veces sea algo resbaladizo y en algún punto bajo más de lo que subo.
Con paciencia, poco a poco, después de un largo rato de ascensión alcanzo, por fin, el cordal. Llego al mismo a una altura aproximada de unos 2.670 metros.
Aquí me siento un buen rato y como otro poco.
Ahora tengo a mi izquierda, bastante cercana, la pedregosa mole del Pic del Forn, y a ella me dirijo.
Son una cincuentena de metros de subida, en general por zona de grandes rocas. Solo en las cercanías de la cima encuentro algún punto más herboso.
Tras el mismo, un corto y estrecho cordal me lleva definitivamente hasta la cima del Pic del Forn (2.719 mts.).
Saco algunas fotos desde la misma. Observo, hacia el costado contrario al que he llegado, la continuación de la Serra del Forn hacia el Pic de la Cebollera, en donde decidí volverme hace pocos días.
Enseguida, comienzo el regreso. Vuelvo hacia el collado intermedio y, ahora, comienzo a subir hacia el otro costado en busca del Pic del Salt, que aún observo algo lejano.
Después de pasar una prominencia intermedia llego a otra depresión.
Posteriormente, comienzo a subir por la izquierda del cordal siguiendo algunas trazas de senda.
Más adelante llego al costado de un gran nevero. En este punto comienzo a subir hacia la zona de cresta, en la que hallo nuevamente trazas de camino.
Enseguida alcanzo una especie de antecima, casi de la misma altura que la cima del Pic del Salt, que ahora observo ya más cercano.
Bajo después un corto tramo algo descompuesto hasta alcanzar un rellano pedregoso, con algunos restos de nieve.
Recorrido el mismo, cruzando varias zonas de rocas, alcanzo la base del pico al que quiero llegar.
Se trata solo, ahora, de subir por una corta zona de canchales sueltos poco más de una docena de metros para alcanzar la cima del Pic del Salt (2.739 mts.), estupenda atalaya a todos lados.
Tengo, cercanas y hacia el suroeste, elevadas montañas, desde el Pic de la Coume Senyac hasta el Pic de l,Estanyó, pasando por el Pic de la Serrera. Al sur, el valle de la Cebollera. Hacia el oeste, todo el cordal de la Serra del Forn. Y al norte, el francés valle de Quioulès y, detrás, la zona de picos de alrededor del Pic de Thoumasset.
Después de un rato de estancia en la cima vuelvo sobre mis pasos.
Como que prefiero ir, siempre que puedo, por zona conocida, regreso siguiendo el cordal de nuevo hacia el collado al cual había subido antes.
Desde el mismo comienzo el vertical descenso hacia el valle.
La bajada es rápida pero algo complicada. Tengo que ir asentando bien los pies para no tener ninguna clase de problema.
Después de un buen rato de descenso llego a la zona llana donde descansan los dos laguitos. Saco abundantes fotos del lugar ya que es muy fotogénico.
Me voy dirigiendo hacia la parte izquierda y descubro, antes no había pasado por ahí, que un estrecho torrente, bastante caudaloso, va recorriendo toda la zona, formando en el algún punto varios brazos. En general es una zona muy húmeda y verde, realmente muy bonita.
Voy siguiendo el curso del torrente dirigiéndome poco a poco hacia la zona inicial del valle de la Cebollera, por el que ahora quiero bajar en lugar de bajar por la inclinada ladera por la que subí antes.
El mismo torrente me marca el mejor camino. Lo sigo casi todo el rato. Cuando llego a la cabecera del valle, en un punto en donde confluyen varios pequeños torrentes procedentes de todos los costados y que también es una zona muy interesante, giro totalmente hacia la derecha y comienzo a descender valle abajo, siempre sin itinerario alguno.
Bajo por zonas de humedales, con altas hierbas, atravesando pequeñas torrenteras, en dirección a la entrada del bosque.
Acercándome al mismo tengo dudas de cómo llegar al camino. Afortunadamente, tras un pequeño repecho observo el palo metálico que en la subida me había servido de orientación y al mismo me dirijo.
Algo más abajo ya puedo divisar el inicio del sendero que baja entre el bosque hacia el Pas de la Serrera.
Bajo por el mismo hasta el mencionado Pas de la Serrera y en este punto me detengo de nuevo un rato.
Ahora solo se trata de recorrer el agradable sendero que me ha de devolver al refugio de Sorteny y, desde el mismo, descender por el ya muy conocido itinerario que baja hasta el aparcamiento inicial.
Pasan unos minutos de las cuatro de la tarde cuando llego al mismo. Hoy habré realizado un desnivel aproximado de unos 1.000 metros.
Me arreglo un poco y regreso hacia Mataró.


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