(10,448 montañeros registrados)
"La primera web con los 215 tresmiles descritos por sus usuarios"
|
Librería
Valle de Chistau
Guías
Eduardo Viñuales, Kiko Gracia
17,85 €
Guía de escalada Aragón - I. Torralba de lo Frailes. Huesa del Común
Guía de escalada
José Moreno Camacho
9,75 €
Bielsa - Bal de Chistau
Mapa + Guía
Editorial Pirineo
5,00 €
Guía del Sobrarbe
Guías
Carlos Tarazona Grasa
15,00 €
Guía del Parque Posets-Maladeta. Bal de Benasque - Chistau - Barrabés
Guías
Rafael Vidaller Tricas
15,00 €
Sobrarbe
Guías
Ramón J. Antor Castellarnau (coord.)
5,00 €
Sobrarbe
Guías
Varios
5,00 €
Mapa Llardana o Posets
Mapa + Guía
PRAMES
4,00 €
Bachimala. Mapa digital
Mapa digital
Editorial Alpina
10,00 €
Valles de Chistau y Bielsa. BACHIMALA
Mapa + Guía
Editorial Alpina
11,00 €
- Hora de salida: 8
- Hora de llegada: 12
- Meteorología: Lluvia
- Dificultad: Dificultad media
- Días: 1
- Tipo: Ascensión
- Gps: Sin fichero GPS
- Ver panorámicas
Pico Schrader (3177 metros)
ASCENSIÓN AL GRAN BACHIMALA O PICO SCHRADER (3177 M.)
Vía: Partimos del Refugio de Viadós y subimos por la vía normal, a través del Collado de la Señal de Viadós, pero luego dejamos la normal y subimos por la Punta del Sabre.
Desnivel: 1400 m. a la Punta del Sabre y 1450 m. al Bachimala, aproximadamente. El desnivel acumulado es prácticamente el mismo, ya que la subida es continua.
Aproximación: Al refugio de Viadós se llega por la carretera del Valle de Gistaín: después de pasar el pueblo de San Juan de Plan y antes de llegar a Gistaín (Chistau), sale una pista de tierra a la dcha. (justo en una cerrada curva a izquierdas) en la que se indica perfectamente la dirección a Viadós. La pista no está demasiado mal, es apta para turismos, pero son 11 km. que se hacen larguísimos. Además hay muchos tramos, sobre todo al principio, en los que la pista es estrecha y encajonada, y si te encuentras con otro vehículo en dirección contraria lo puedes pasar bastante mal.
El Refugio de Viadós es un refugio guardado, bastante acogedor, en el que se come muy bien. El único pero es que como es privado, no hacen descuentos por estar federado.
Descripción de la ascensión:
Madrugamos todo lo que pudimos, que no fue demasiado porque no empezaban a dar los desayunos en el refugio hasta las 7 de la mañana. A las 7:30 estábamos preparados para salir, pero nos encontramos con la desagradable sorpresa de un cielo cubierto que empezaba a descargar lluvia. La previsión sólo daba un 20% de riesgo de precipitaciones, así que esperamos un rato a ver si levantaba el día. A las 8 decidimos que ya valía de esperar, y con el chubasquero encima empezamos la ruta.
El camino sale justo desde detrás del refugio y se introduce inmediatamente en el bosque. La senda está perfectamente marcada y es muy cómoda, aunque gana altura con rapidez, por lo que entramos en calor enseguida, a pesar de la lluvia. Media hora después abandonamos el bosque y entramos en una amplia zona de pradera. Cruzamos una pista forestal (que lleva a Tabernas) y poco después dejamos a la izquierda la cabaña del Sarrau. Lejos de la protección del pinar nos vemos obligados a sacar la capa de agua, en prevención de que el gore-tex termine calando. El tiempo es inestable, tan pronto se cierra como que te deja ver nuestro destino (foto 1). En cualquier caso las nubes no son muy densas y confiamos en que el sol termine disipándolas.
La senda avanza a través del pastizal ganando altura poco a poco y nos sitúa en lo alto del cordal. Allí nos azota un viento que evitamos perdiendo un poco de altura. Poco antes de las dos horas llegamos al collado de la Señal de Viadós (2538 m.). Hacemos una parada en una oquedad de la roca para guarecernos del viento y la lluvia y comer un poco. Las dudas aparecen en mi compañero: ?¿no será peligrosa la cresta con este viento?? Pero aún es pronto para echarse atrás, así que tiramos para adelante.
A partir del collado, la senda toma dirección N-NO (hacia la izquierda), en dirección al fondo de la cubeta glaciar que forma el cresterío del Bachimala y la Punta del Sabre. Es la vía normal de ascensión al Schrader. La seguimos durante unos minutos, pero sabiendo que debemos girar a nuestra derecha para encaramarnos a la arista que llelva al Sabre. Como no encontramos hito alguno ni senda que indique el sitio idóneo, y dado que cualquier sitio parece idóneo porque no tiene ninguna dificultad, empezamos a subir por una pedrera de pizarras y en apenas 10 minutos estamos en la cresta. Avanzamos por ella con comodidad, aunque preocupados por la visión del muro de roca que se ve delante y que nos mira con pinta de infranqueable (foto 2).
Para desgracia nuestra, al llegar a la base de la pared, las nubes se cierran sobre nosotros, limitándonos la visibilidad y calándonos hasta los huesos (la capa de agua había vuelto a la mochila, que no es lo más adecuado ni para trepar ni para caminar por crestas aéreas cuando azota el viento). Esperamos un cuarto de hora a ver si amainaba, pero como nos estábamos quedando helados y la moral decaía por momentos, decidimos comenzar la ascensión. La pared tendría unos 50 m., su dificultad no pasa del II, aunque con la piedra mojada había que tener un poco más de cuidado. Incluso hay pequeños hitos que indican la mejor vía de ascensión. Al cabo de un rato estábamos arriba y ya veíamos más cerca nuestro primer objetivo del día. Sólo quedaba una última trepada, más sencilla pero bastante aérea y nos plantamos en la cima. Eran las 11:45 y el tiempo seguía sin levantar. La visión entre la niebla de la cresta hasta nuestro segundo objetivo no era muy tranquilizadora, pero el destrepe del muro anteriormente descrito aún menos, así que seguimos adelante.
La arista no es difícil (dificultad de I, con pasos de I+, quizás II, debido a las condiciones meteorológicas y a lo mojado de la roca), pero es bastante afilada y expuesta. En otras crestas hay muchas posibilidades de sortear las dificultades por un lado u otro, pero en ésta todo el camino transcurre por la arista, lo que hace la travesía más ?interesante y entretenida?. En la media hora que nos llevó ir de un pico al otro, sólo recuerdo un pequeño destrepe de apenas 2 metros que nos hizo pensar un poco. Lo demás lo superamos sin problemas. A las 12:15 llegamos a la cima, fácilmente identificable por un supermojón de más de un metro de altura (foto 3). Las vistas deben ser espectaculares, pero la niebla seguía cerrada y no vimos gran cosa. Ni siquiera se nos ocurrió acercarnos a la cresta que va del Bachimala al Puerto de la Pez, objetivo secundario que nos hubiéramos planteado con más y mejor tiempo (menos mal, porque no nos hubiera dado tiempo ni de coña) y que ahora dejamos para otra ocasión.
La bajada la hacemos por la vía normal, primero por la arista SO (fácil). Al cabo de un rato giramos hacia la izquierda en dirección a la cubeta glaciar, con cuidado de no perder demasiada altura y pasarnos el collado Señal de Viadós. Justo entonces se abre el cielo y nos permite disfrutar de algunas vistas espectaculares, como la del macizo del Posets (en la foto 4). Una vez en el Collado, una última foto al recorrido realizado por la cresta y a desandar lo andado.
Una bonita jornada montanera, empañada (nunca mejor dicho) por la niebla y la lluvia. ¡Qué le vamos a hacer!

