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Suscribirse al canal contenidos Ascensión a el Pitón Sw del Cilindro (3194 m) por ItxasArgia -- 16/09/2011
Vía: (Pineta-Añisclo...) --
(420 visitas)
  • Hora de salida: 7
  • Hora de llegada: 18
  • Meteorología: Sol
  • Dificultad: Dificil
  • Días: 2
  • Tipo: Ascensión
  • Gps: Descargar
  • Ver panorámicas
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Pitón Sw del Cilindro  (3194 metros)
Mapa de la zona y croquis del recorrido
Mapa de la zona y croquis del recorrido
El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido está ubicado en el pirineo central de Huesca, comarca del Sobrarbe. Fue creado el 16 de Agosto de 1.918 mediante un R.D. con la denominación
de Parque Nacional de Valle de Ordesa con una extensión de 2.100 Ha. El 13 de julio de 1982 se amplió la superficie a los actuales 15.608 Ha. y cambió su denominación por el actual de Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Toda esta zona está dentro de la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala, declarada por la UNESCO en 1.977, siendo Lugar de Importancia Comunitaria y Zona de Especial Protección para las Aves. Tanto el Parque como su Zona Periférica de Protección, se extienden por los términos municipales de Torla, Broto, Fanlo, Tella-Sin y Bielsa.

Aunque en la actualidad nos parezca una maravilla de la naturaleza, el parque no ha estado exento del peligro que supone la presencia del género humano. En los años setenta, antes de la ampliación del parque, hubo un proyecto para tender un teleférico entre el valle de Pineta y el Monte Perdido. Más sangrante, si cabe, era el proyecto de la construcción de una gran presa que inundase el preciosa valle de Añisclo. Este último caso no fue solamente un proyecto: una compañía hidroeléctrica de la época llegó a construir un pequeño dique en la zona de “Los Estrechos”. Parecía que la política de hechos consumados iba a tener un nuevo éxito, pero aquellos agitados años fueron los del nacimiento de las diversas asociaciones “pro lo que fuera”. El tesón con el que trabajaron todas las asociaciones ciudadanas que se involucraron hicieron desistir a los promotores de tamaño despropósito y todo quedó en un pequeño susto. Hoy en día ¿se imagina alguien que Añisclo estuviera anegado por las aguas? Pues la verdad, faltó muy poco para ello.

En cuanto a la orografía del parque decir que está dominada por el macizo de Las Tres Sorores o Las Treserols, la mayor mole calcárea de Europa. Su mayor elevación es el Monte Perdido, del que en forma más o menos radial descienden una serie de impresionantes crestas montañosas y valles glaciares. El más característico y emblemático es el valle de Ordesa, recorrido por el río Arazas que se abre en dirección Este-oeste. También destacan sobremanera, el aún salvaje, cañón de Añisclo, surcado por el río Bellós, en dirección Norte-Sur, las gargantas de Escuaín, por donde surca el río Yaga en dirección Sureste y el valle de Pineta, recorrido por el río Cinca en dirección Este. En la vertiente Norte de los Pirineos, ya en territorio francés, el valle y circo de Gavarnie, otro impresionante circo glaciar que en su cabecera tiene la cascada de agua más alta de Europa, con más de 400 metros de caída vertical.

Olvidándonos un poco del parque en su conjunto, en esta ocasión nos interesan la zona de Las Treserols como la denominan los aragoneses. La complicada historia geológica y morfológica, unida al riguroso clima, ha dado como resultado su elevada altitud y pendientes escarpadas. Entre ellas sobresale por su porte y altura el Monte Perdido.

Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que se pensaba que su ascensión era imposible. El miedo o la indiferencia fueron constantes en el mundo antiguo. A partir del siglo XVIII, el espíritu inquieto y la curiosidad científica hicieron posible que los más adelantados se aventuraran en el interior de estas montañas.

Oficialmente fue el martes 10 de Agosto de 1802, cuando Louis Ramond de Carbonnières, acompañado por cuatro personas, holló por primera vez la cima de esta emblemática montaña. Louis se hizo acompañar por el guía Laurens y su hermano Henri, así como por un paisano llamado Pierre Palu y en el camino se les uniría un pastor anónimo. Célebre se hizo la frase “¡Todos los Pirineos están a mis pies!” Pero no solo estaba sobre todas las cimas de la cordillera, sino que también afirmó que “era el punto más elevado de nuestro hemisferio, de todos los monumentos conocidos......” (el mal de altura, la maría o lo que fuera parece que estaba haciendo su efecto).

Está claro que el Sr. Carbonnières estaba confundido, pero no por ello vamos a quitarle ningún mérito. Hay que tener en cuenta que con los conocimientos y los medios disponibles en la época era toda una “peligrosísima aventura” adentrarse en el interior de los Pirineos.

Nosotros, con muchísimos más medios e información, pero también muchísimo más modestos, nos habíamos propuesto realizar una mini gira por esta zona. Desde hace un par de años lo teníamos en mente y lo habíamos preparado para el año pasado. Debido a las previsiones del mal tiempo tuvimos que posponer nuestra excursión y este año ya le habíamos puesto fecha y recorrido. En un principio íbamos a tomar parte tres compañeros pero, por un pequeño problema felizmente resuelto, ya felizmente resuelto, nos quedamos solamente dos: Txetxu y yo.

Nuestra intención era realizar una pequeña caminata semi circular con salida y fin en el Refugio de la Ronatiza, en el valle de Pineta. En el recorrido visitaríamos todas las cimas del núcleo de las Treserols con la excepción de la Punta de las Escaleras que quedaba un poco fuera del recorrido y ya la habíamos visitado hace unos años y la “tontería” del Dedo de Monte Perdido ya que creemos que nos falta nivel siquiera para intentarlo.

Vamos al Refugio de La Ronatiza, situado en el P.K. 11,00 de la carretera A-2611 que va de Bielsa al fondo del Valle de Pineta. Junto al cartel del P.K está el cartel indicador del refugio. El refugio está en el plano inferior izquierdo de la carretera.

Después de mirar en numerosos foros, libros, mapas y todo lo que llegaba a nuestras manos, teníamos preparada la salida para hacerla en tres días con tranquilidad. Habíamos pensado hacerlo en etapas cortas, disfrutando del paisaje, con muchas horas de descanso.... Solamente hizo falta que llegáramos a La Ronatiza y que Txetxu se calentara la cabeza con uno de los guardas. Éste le dijo que lo que pretendíamos se podía hacer TRANQUILAMENTE en dos días y que había algunos que lo hacían incluso en uno (¿se estaría acordando de Azkarate?).

A regañadientes, con la esperanza de que Txetxu cambiaría de opinión en el transcurso de la caminata, acordamos realizarlo en dos jornadas. La primera desde el refugio hasta el lago Helado y la segunda un par de tres miles y descenso hacia Pineta. Después de cenar bastante bien en el refugio, nos fuimos a dormir apaciblemente. Nos esperaban un par de duras jornadas de trabajo. El descanso era imprescindible.

Al día siguiente nos despertamos a las seis de la mañana, desayunamos y nos preparamos para salir con las primeras luces del día, sobre las 07,15 horas.

Los tiempos que vamos a presentar son los que tardamos nosotros en hacerlo. Creo que se pueden acortar con bastante facilidad con un mínimo de buena forma física.

16 de Agosto de 2011

00,00 h.: Salida desde el refugio de La Ronatiza. Dejamos el refugio y tomamos una pequeña senda que discurre hacia el S, buscando el río. Junto al refugio hay un cartel indicador de “Añisclo”. Pasamos bajo los árboles por una senda muy precaria y llegamos al río, siguiendo los hitos. Empiezan los problemas: para cruzar el río no hay puente y nos vemos obligados a quitarnos las botas y pasar descalzos, secarnos los pies y volver a calzarnos. Dejamos la toalla escondida entre matorrales hasta mañana que tendremos que utilizarlo de nuevo. El río va muy bajo y lo hemos podido hacer casi sin problemas ya que solamente han sido una decena de metros, pero en caso de lluvia o deshielo creemos que nos podíamos haber visto obligados a ir hasta el fondo del valle de Pineta para tomar el GR 11 y pasar el río por el puente.

Al pasar el río, el GPS se sale de su macutillo y pega un buen tirón, aunque no llega a tocar ni el agua ni el suelo. Lo tomo y me percato de que han desaparecido todos los mapas. Lo apago, lo enciendo.... y no hay manera. Por las fotos de Internet, mapas y los libros que hemos consultado nos conocemos el terreno perfectamente, pero no por ello nos crea cierta zozobra. A mal dadas, si nos perdemos, tendremos que deshacer el camino andado.

Tras cruzar el río seguimos los hitos y las marcas amarillas que discurren, por momentos, por zonas del cauce seco hasta llegar a la confluencia de la senda del GR11 por el que andaremos un buen trecho.

00,25 h.: Paneles informativos y llegada a la senda GR. Sin paradas, se puede llegar en cinco minutos hasta este punto.

Empezamos a ascender por la senda que discurre por el oscuro y frondoso bosque ascendiendo de forma contundente. El desnivel a salvar es importante y la cuesta se hace dura. Según ascendemos trabajosamente, pensamos en lo que van a sufrir nuestras rodillas cuando volvamos en sentido descendente. No es una senda al uso ya que hay numerosos escalones de más de uno o dos metros que debemos salvarlos ayudándonos de nuestras manos.

01,00 h.: Barranco de la Solana o Fayetas (denominación de los distintos mapas utilizados). La senda se suaviza por unos momentos y cruzamos el barranco por el que baja una buena torrentera de agua. Arriba, en el cenit del firmamento, vislumbramos el collado. Procuramos no mirar mucho para arriba para que nuestra moral no se vea resquebrajada.

Seguimos ascendiendo de forma más o menos contundente por el empedrado camino. De vez en cuando paramos para mirar hacia nuestras espaldas y disfrutar y fotografiar las hermosas vistas de los montes del circo de Pineta y del macizo de La Munia. Repetimos la misma foto un millón de veces en la subida. La excusa es que la era digital nos da la posibilidad de sacar las fotos para después quedarnos con la de mayor calidad, pero la verdad es bien distinta: “paramos para descansar” aunque nos da un poco vergüenza admitirlo.

01,40 h.: Barranco de Castiecho (1.770 m). Cruzamos este segundo barranco. El camino se suaviza y llanea un buen rato para salvar la arista que baja desde la Punta d´Balle. La senda discurre primero hacia el N y después cambia en dirección al O para ascender por la herbosa arista mencionada. El bosque va desapareciendo y la hierba y las rocas se hacen omnipresentes.

02,00 h.: Cruce en Y. Cruce de Añisclo y Faja Tormosa (1.880 m). Como es evidente tomamos la senda de Añisclo, aunque nos entran ganas de dejarlo todo y llanear por la cómoda faja Tormosa que llanea por las faldas de estas hermosas montañas en dirección al circo de Pineta. .

Desde que hemos tomado la senda GR hasta este punto es imposible perderse ya que solamente debemos seguir el marcado camino rojiblanco sin posibilidad de salirnos de él.

Solamente llevamos un par de horas y mi compañero va un poco cansado. No está en su mejor momento y está sufriendo bastante, aunque no se queja. Como buen sufridor que es, a su ritmo y sin apenas parar, sigue para arriba.

La subida se endurece y avanzamos fuera de la sombra del bosque. De momento no hace calor y lo vamos superando poco a poco. Siguiendo por la senda del GR realizamos pequeños zigzag para hacer más llevadera la subida. El agua mana por doquier y llevamos las cantimploras llenas en previsión de que más tarde nos pueda hacer falta.

Vamos superando las distintas cotas de 1.800, 1.900, 2.000 m..... A casi 2.300 m. encontramos una chorrera y nos aprovisionamos de agua.

03,10 h.: Chorreras de agua. Paramos un rato para descansar y aprovisionarnos de agua. Después proseguimos ascendiendo, intuyendo ya claramente el collado de Añisclo justo sobre nuestras cabezas.

03,40 h.: Collado de Añisclo. Dejamos atrás Pineta y enfrente se nos muestra el edén. El cañón de Añisclo y la Fuen Blanca los tenemos a nuestros pies (otro día volveremos a ese idílico lugar). En el collado nos tomamos un respiro para disfrutar del paisaje, tomar un poco a aire y agua y sacar unas cuantas fotografías. Nos quitamos las mochilas para relajar los hombros y secar un poco nuestras espaldas. Después fijamos nuestra vista en lo que nos espera a lo largo del día. El tiempo ha sido espléndido hasta este momento, pero una nube aparece de pronto y cubre toda la Punta de las Olas y parte de la zona de los Baudrimont. Volvemos a acordarnos del GPS y la desaparición de los mapas. El GR se bifurca en dos. Hacia abajo, hacia la Fuen Blanca y a la derecha (ONO) en dirección a Punta de las Olas. Tomamos esta última dirección.

Justo al lado nuestro tenemos la cima de la Punta d´a Balle (2.501 m). Subimos al pico para seguir llenando nuestro zurrón de cimas.

04,00 h.: Cima de la Punta D´a Balle (2.501 m). En cinco minutos hemos llegado desde el collado. El camino discurre unos metros más abajo, pero merece la pena abandonarlo para hacer cima. Entre la niebla vislumbramos Punta de las Olas, la zona de las terrazas de Bella Vista... Detrás nuestro, el O´Zucón, al comienzo de las Tres Marías. Al NNE, aún visibles, Robiñera y el macizo de la Munia.

Tras permanecer unos minutos en la cima, seguimos nuestra caminata en dirección al ONO. Bajamos al collado superior de Añisclo, retomamos el GR 11, y empezamos a bordear las Olas.

04,30 h.: Bifurcación de hitos. Tras dejar el collado subimos a un pequeño rellano donde vemos que los hitos se bifurcan en dos: NO, hacia las terrazas de Bella Vista y hacia el O, siguiendo el GR 11, que se dirige hacia el refugio de Góriz. Seguimos estas últimas indicaciones y vamos acercándonos hacia el primer rincón que forman las laderas de Las Olas.

Entramos en una zona umbría, donde aflora el agua del interior de la roca. Hay numerosas chorreras donde se puede aprovisionar de agua. Para otra ocasión sabemos que no tenemos que subir con tanto peso y podemos tomar agua aquí.

El sol ha desaparecido por completo y las nubes y la niebla se han adueñado del ambiente. Apenas vislumbramos el cielo y las laderas y cumbres de las montañas a las que nos dirigimos aparecen y desaparecen por momentos. ¡Ay, ay, ay...el GPS que no tiene mapas. Como esto se ponga más feo...!

Vamos muy pegados a las paredes y las chorreras de agua caen casi sobre nosotros. La zona está húmeda y tenemos que tomar nuestras precauciones para no caernos. Tras pasar la primera zona umbría llegamos a una especie de pala de roca blanca y mojada. Es una zona un poco peligrosa, por lo que, suponemos, la Federación Aragonesa de Montaña ha colocado unas cadenas para salvar esta placa sin peligro.

05,00 h.: Subimos por las primeras cadenas. Son unos cincuenta metros que los salvamos sin ningún problema. Después seguimos por un falso llano y volvemos a encontrarnos con otra zona de cadenas.

05,10 h.. Estamos en un nuevo rincón o barranco que deberemos cruzar en descenso. Como la zona está muy mojada y el terreno es peligroso, tenemos unas nuevas cadenas a las que nos asimos para no vernos envueltos en problemas en este paso.

Tras pasar el segundo tramo de cadenas volvemos a terreno despejado, de piedra suelta y con la senda muy marcada y pisada. Seguimos avanzando rápidamente al tiempo que ascendemos suavemente. La niebla no nos deja ver mucho y no sabemos dónde está la bifurcación hacia las Olas. Sabemos que tenemos que encontrarnos con un gran hito y vamos todo el tiempo mirando hacia nuestra derecha por si lo vemos.

05,45 h.: Bifurcación, hito. El hito está situado junto al GR. Por si hubiera alguna duda vemos que la pedrera tiene trazas de subida por lo que intuimos que es el hito bueno. Mientras escudriñamos el paisaje la niebla nos da unos segundos de tregua y vemos que las paredes de la montaña tienen una pequeña herida y en la parte alta creemos ver un hito. Nos dirigimos hacia él mientras la niebla vuelve a cubrirnos de nuevo.

Después de subir una pequeña pedrera, salvamos, sin ningún tipo de problemas, un primer escalón que nos da paso a una nueva loma pedregosa. Las trazas de senda se dirigen en dirección ONO. Vamos dejando en el camino algunos hitos que nos indican que vamos en el buen camino hasta llegar a un nuevo resalte.

06,30 h.: Segundo resalte. Lo subimos y ya vemos muy cercana la cima. Nos faltan menos de cien metros para llegar a la cúspide de nuestra primera montaña. Tras andar unos minutos llegamos a la cumbre.

06,50 h.: Punta de las Olas (3.002 m). Un gran hito en la cima nos indica que ya estamos arriba. Sacamos un par de fotos nuestras en la cima y nos olvidamos de las panorámicas. La niebla no es muy fotogénica que digamos y apenas vemos un centenar de metros a la redonda.

Parece que ya estamos arriba, que hemos acabado todo. Estamos por encima de los tres mil
metros y creemos que lo que nos queda es más llevadero. El verdadero esfuerzo es llegar hasta aquí. Más tarde nos daremos cuenta que no es así. Aún nos quedan unas horas de caminata y visitas a varias cimas y el cansancio se nos irá acumulando hasta dejarnos exhaustos. Bueno, de momento a seguir disfrutando y con la moral por las nubes que nos rodean (esto es el colmo).

Aunque no sacamos muchas fotos, sí comemos y bebemos con un poco de fundamento. Además nos liberamos unos minutos de las pesadas mochilas, para recuperar y relajar nuestros cansados hombros.

Tras el descanso avanzamos por la pequeña meseta hasta llegar a los pies del primero de los Baudrimont. Tras bajar un par de pequeños resaltes descendemos unos treinta metros, casi imperceptibles. Envueltos en la niebla por momentos y con un poco más de claridad en otros llegamos hasta la base.

07,20 h.: Base del Baudrimont SE. Nos deshacemos de la mochila, pesan demasiado para subir esta pequeña tachuela. Para subir a él cambiamos de dirección y caminamos en dirección E por la pedrera. Trazas de senda ayudan a subir a este Baudrimont. En la ascensión encontramos una corta zona donde hay que usar las manos para salvar los resaltes existentes, pero no nos crea mayores problemas.

07,30 h.: Baudrimont SE (3.026 h). La cima no es más que una estrecha y escarpada arista con el clásico hito en la zona más alta. Las nubes se abren un poco y nos permiten observar todo el valle de Pineta, lago y zona de Tucarroya, el otro Baudrimont, el Soum de Ramond.... Han llegado a la cima dos chicas que nos indican por donde está la mejor subida hacia el Ramond. Con su ayuda vemos las trazas de senda en la pedrera. Teníamos pensado subirlo por la cresta S, pero nos indican que es mucho más fácil si se le gira por el N. Decidimos hacerlo así. La duda que teníamos ha sido aclarada.

Bajamos del Braudimont, volvemos a por las mochilas y empezamos a subir buscando la senda que nos llevará hasta el collado N del Ramond. La subida se nos hace laaaarga, larguísima. Hay momentos que perdemos el camino y tenemos que volver a retomarlo trabajosamente por la inestable pedrera.

08,35 h.: Vamos envolviendo la cima del Soum de Ramond y llegamos a la cresta, a un pequeño collado, donde cambiamos de dirección al S y ascendemos a la cima. El cansancio se nos va acumulando y cada vez nos cuesta más ascender una decena de metros. A media ladera, como tenemos intención de volver a bajar por el mismo camino, nos deshacemos de nuevo de las mochilas. Les estamos cogiendo manía.

08,40 h.: Soum de Ramond o Añisclo (3.254 m). Primero de las Treserols que vamos a ascender. Estamos cansados pero ha merecido la pena. La pena, y valga la redundancia, es que apenas vemos nada. En algunos momentos aparece Monte Perdido, los Baudrimont..... y poco más. De amplias panorámicas, nada de nada. Después de las fotos personales de la cima volvemos a bajar de nuevo hasta la base. Tenemos la intención de hacer las dos últimas tachuelas: Baudrimont NO y Espalda de Esparrets y nos vemos obligados a bajar hasta casi la misma base donde hemos estado hace un rato.

Txetxu va muy cansado y desiste hacer las dos tachuelas. Me quedo solo y me voy para abajo a buscar el collado de subida de la siguiente montaña. Para llegar hasta él hay que bajar una pequeña pared que llega hasta la lengua de nieve e hielo que viene del cuello de Monte perdido. No es nada peligroso, pero la roca está muy mojada y me veo obligado a rectificar y buscar una alternativa en un par de ocasiones. Por fin llego al collado. Me vuelvo a deshacer de la mochila y para arriba. Esta cima es un poco más técnica que la de su hermana. Tiene una subida de II grado más o menos bastante espectacular y las presas no ofrecen demasiadas garantías. Asciendo a la cima en unos pocos minutos, sin ningún contratiempo.

09,30 h.: Braudimont NO (3.045 h). Aparece ante mí el Esparrets, al que me dirigiré en pocos minutos. También tengo ante mí una perspectiva distinta del Baudrimont SE y se me cae el alma al ver la larga lengua de hielo que tengo que ascender posteriormente.

Desciendo del Baudrimont y me dirijo hacia el N, sin perder más altura, hasta llegar a la lengua de hielo. No lo tengo muy claro y me pongo los crampones para cruzar el glaciar y posterior subida a la Espalda de Esparrets. Asciendo hasta el collado y en unos minutos más llego a la cima.

10,00 h.: Espalda de Esparrets (3.077 m). La niebla se abre de nuevo unos minutos y disfruto de las espectaculares vistas del glaciar del N de Monte Perdido, lago de Tucarroya, Astazous.... El glaciar es precioso, pero es tan pequeño y está tan mermado que me da muchísima pena pensar que va a desaparecer en pocos años.

Tras unos minutos de descanso, empiezo a bajar y cuando estoy a media ladera me doy cuenta que he perdido mi mapa de Alpina. Tengo el GPS sin mapas y ahora he perdido el de papel. Empiezo a recordar que tras bajar del Baudrimont lo tenía. Es posible que me lo haya dejado en el Esparrets. Después de pensármelo un poco decido volver y para mi desgracia no está. Vuelvo hasta la zona baja de la lengua del glaciar y me quito los crampones. Decido volver hasta el Baudrimont NO. A ver si tengo suerte y lo encuentro. Me quito la mochila para ir hasta él y lo dejo aquí, sobre unas rocas.

Voy hasta la base del segundo de los Baudrimont y veo la blanca silueta del mapa en mitad de la arista. Subo hasta él, me alegro por haber encontrado el mapa y vuelvo de nuevo hasta la mochila. Vuelvo a colocarme los crampones y con la ayuda del piolet empiezo a subir por el nevero/glaciar. Veo que Txetxu ya ha llegado arriba. Me está esperando en la cuello.

Hace rato que estaba muy cansado, pero estos metros extras que me he visto obligado a hacer a cuenta del dichoso mapa, me han dejado derrengado. Me cuesta muchísimo dar más de cuatro o cinco pasos seguidos. Además de vez en cuando doy un traspié y me tengo que enganchar con el piolé. Tras un esfuerzo sobrehumano llego hasta el cuello donde Txetxu lleva ya un buen rato esperándome.

11,15 h.: Cuello de Monte Perdido. Nos volvemos a juntar de nuevo. Ya solo nos resta subir hasta la ancha loma E del Monte Perdido. Ascendemos hasta la loma sin ningún problema. Desde el cuello hay que salvar un resalte de I más o menos. Además la roca es muy buena. Llegamos a la parte alta y lo que debía ser una cómoda subida se convierte en una durísima ascensión. Los ciento cincuenta metros que restan hasta la cima se hacen eternos, inhumanos. Txetxu va muy cansado y a mí me está visitando lo que los ciclistas llaman “el hombre del mazo”. La subida es muy fácil ya que hay numerosos caminos que vienen de todas partes y van confluyendo según vamos llegando a la cima.

12,00 h.: Monte Perdido (3.355 m). La solitaria cima nos da la bienvenida. Sí, hemos dicho bien; “solitaria”. Son más de las ocho de la tarde y estamos solos. Parece mentira que no haya nadie en una tarde bastante tranquila. Solamente tenemos tiempo de sacar unas pocas fotos personales ya que las panorámicas no son muy buenas. Los valles circundantes están limpios, pero las cimas están copadas por la niebla. Aparecen y desaparecen por momentos. Es la segunda de las Treserols que hacemos hoy, pero a consecuencia del cansancio no podemos disfrutarlo. El viento arrecia y las nubes nos cubren de vez en cuando. Nos estamos quedando fríos.

Optamos por bajar hasta el Lago Helado donde daremos por finalizado la caminata del día de hoy. Bajamos por la vía normal, limpia de nieve. La escupidera no es más que una amplia pedrera bastante cómoda. Cuesta creer que esta zona sea tan peligrosa cuando está cubierta de nieve.

12,45 h.: Lago Helado (2.985 m). Llegamos al Lago Helado y nos preparamos para vivaquear. No tenemos ninguna gana de comer nada. Solamente queremos descansar. Nos metemos en nuestros sacos y nuestras fundas vivac y cerramos los ojos.

La noche es larga pero dormimos bastante bien, por cortos ciclos sobre todo las primeras horas. El colchón de piedras no es de los mejores, pero suficiente para descansar. Las nubes desaparecen por completo y la luna y los millones de estrellas nos hacen compañía. Cuando llevamos unas horas descansando, y nos hemos recuperado un poco, pensamos que merece la pena una paliza como la que nos hemos dado con tal de tener la oportunidad de ver un espectáculo como el que nos ofrece la madre naturaleza totalmente gratis. Mientras dormitamos nos hacemos por enésima vez la eterna pregunta: “¿Estaremos solos? Cerramos lo ojos y la quietud de la noche nos envuelve hasta quedarnos totalmente dormidos hasta el amanecer.

Despertamos con las primeras luces del día y parece que nuestro ánimo se ha transformado. Hace una mañana fresquita pero el sol comienza a aparecer en todo su esplendor. Bueno no, el sol aún no lo vemos, pero los pliegues de las paredes del Cilindro de Marboré presentan un precioso color púrpura. Nos levantamos y recogemos los sacos y desayunamos un poco. Ayer no cenamos y hoy tenemos hambre. Para empezar me meto una lata de sardinas en aceite entre pecho y espalda y un par de barritas energéticas. Solamente de pensarlo lo de la lata de aceite a esas horas me dan arcadas, pero la verdad que estaban buenísimas. Como no sabía qué hacer con el aceite y me parecía una guarrada tirarlo junto al lago Helado, no se me ocurrió otra cosa que bebérmelo....... Perdonen, es que me acaba de dar otra arcada.

Al despertarnos vemos que hay otros dos grupos de gente vivaqueando junto al lago. También se han levantado y se preparan para ir al Perdido. Nosotros, como ya lo hicimos ayer, nos iremos hacia la otra dirección, hacia el Cilindro.

Tras el desayuno y la recogida de nuestros enseres, dejamos las mochilas sobre una roca y nos disponemos a subir por el canal que se abre hacia el O, dirección contraria a la que han tomado nuestros vecinos de alcoba. Antes de partir preparo el GPS. Le voy a cambiar las pilas y..... veo que la tarjeta sd está fuera de lugar. La pongo en su sitio y....¡Eureka!, los mapas vuelven a mostrarse. Por esa tontería estuve preocupado el día de ayer. ¿cómo no se me había ocurrido?

17 de Agosto de 2011

00,00 h.: Salida desde el lago Helado. La noche ha sido preciosa, pero las nieblas vuelven a hacer su aparición. Parece que se nos va a chafar de nuevo el día. Por otra parte, vamos sin material de escalada y tenemos nuestras dudas sobre si será factible subir al Cilindro. Hemos leído que es casi obligatoria una cuerda para rapelar. A pesar de todo vamos para arriba. Ya veremos lo que hacemos.

Subimos por la canal por la, por momentos, inestable pedrera. El camino está bien trazado y la subida se nos hace bastante cómoda. Ya ha desaparecido el cansancio del día anterior y parece que nos hemos recuperado bastante bien.

00,30 h.: Collado del Cilindro. Llegamos al collado y optamos por subir la pequeñísima tachuela del Pitón SO del Cilindro. No es más que un pequeño promontorio que sube en un par de minutos pero no deja de ser un tres mil más que caerá en nuestro zurrón.

00,35 h.: Pitón SO del Cilindro (3.194 m). Otra cima más. Podría ser cualquiera ya que la niebla nos envuelve de nuevo y apenas tenemos vistas. Desde la cima analizamos los dos canales de subida hacia el Cilindro. El de la derecha, ya lo teníamos desechado antes de salir, así que nos centramos en el de la izquierda. No parece muy difícil, pero habrá que acercarse hasta el canal para comprobar si es factibles su ascenso.

Txetxu dice que no está muy bien y se queda en el collado. Yo voy para arriba así que me acerco hasta la canal. Empiezo a subir, la roca está seca y las presas son buenas. Empiezo a ascender mirando dónde agarrarme pero, sobre todo, tengo muy en cuenta que más tarde tengo que bajar. Según asciendo voy observando la forma de bajar y, de momento, creo que no voy a tener problemas. Subo todo el canal y salgo a un pequeño descansillo donde la pendiente se suaviza y no es necesario agarrarse con las manos. Tras pasar una corta cresta se llega a la primera meseta.

Caminando casi en dirección al N, siguiendo los hitos, llego a un segundo resalte de unos tres-cuatro metros. Veo un hito a la izquierda y me dispongo a subir hacia él. Al llegar a la pared veo que la roca está sudando, está mojada y no me gusta nada. Además hay un patio enorme bajo mí y no tengo ganas de bajar con la directa. Así que me dirijo un poco más a la derecha e intento salvar el resalte. Lo veo mal, muy mal y mi moral se quiebra. Estoy a punto de darme la vuelta, cuando mi subconsciente me dice que no, me lo prohíbe de forma taxativa. ¿Cómo es posible que me dé la vuelta en este pequeño escalón? No he leído nada importante sobre este resalte y no creo que los miles de montañeros que lo han superado les haya dado mayores problemas.

Está claro que he tenido un pequeño “bajonazo” o un “cruce de cables”. Un psicólogo diría que es pura química. Lo que sea pero he estado a punto de darme la vuelta.

De nuevo miro la pared, me acerco a ella y la subo de forma muy poco ortodoxa. Menos mal que estoy solo porque si me ve alguien subir de esa forma inexplicable, seguro que me graba y lo cuelga en el Youtube.

Subo el escalón y me hallo de nuevo en una zona casi llana. Solamente tengo que subir unos metros más por el falso llano y llegar a la cima siguiendo los hitos. Bueno, tampoco son tan necesarios, porque mientras se siga subiendo es que voy bien. Por fin, llego a la cima.

01,00 h.: Cilindro de Marboré (3.328 m). Un tres mil más con el consabido hito en la cima. Como la niebla o las nubes están de cachondeo apenas puedo sacar más de dos o tres fotos de las rápidas ya que enseguida se cubre de nuevo. Me hago la foto de la cima y para abajo entre la niebla.
Empiezo a andar y, tras unos cien metros, me doy cuenta que voy mal. Me vuelvo a la cima y tomo el camino correcto con la ayuda del GPS. Enseguida encuentro los hitos y los sigo.

Llego al resalte y, respiro antes de bajarlo. Empiezo a hacerlo por donde he subido y lo bajo sin ningún problema en unos segundos. Cuando estoy abajo me paro a observarlo y pensar qué me ha pasado antes cuando me he quedado bloqueado. No le encuentro una explicación y entonces me acuerdo del GPS. Ayer me quedé sin mapas porque la tarjeta se había movido. Entonces encuentro la explicación; A mí se me ha debido de mover la neurona. Es la explicación más científica que he encontrado. No le doy más vueltas y me encamino hacia el collado.

Llego hasta la parte alta del canal por el que he subido y empiezo a destrepar con cierta zozobra. Bajo tranquilamente, sin problemas. Voy agarrándome a las presas que ya las había visto a la subida. Poco a poco y sin ningún contratiempo llego al collado. No sé cómo será la otra canal, pero esta es bastante fácil. Si vuelvo a esta zona, para probar, intentaré subir por el de la derecha.

01,20 h.: Collado del Cilindro. Vuelvo a juntarme con Txetxu y bajamos de nuevo hasta el lago Helado donde tenemos las mochilas. Bajamos con la satisfacción del deber cumplido. Hemos terminado con todas las cimas previstas y volvemos hacia casa, bueno hacia La Ronatiza de momento, aunque primero pasaremos por Góriz.

01,40 h.: Lago de Marboré. Volvemos al lago y vemos que esto se está pareciendo más a una romería. Va llegando toda la gente que tiene la intención de subir al Perdido. De momento, al Cilindro no va nadie. Tomamos las mochilas y empezamos a bajar por la vía normal del Perdido. El reguero de gente que sube es numeroso.

Empezamos a bajar en dirección al S por el marcadísimo camino. Nos vamos cruzando con numerosos montañeros que suben felices hacia la mítica montaña.

02,05 h.: Cadenas. Hemos llegado al primer escalón donde están colocadas unas cadenas que ayudan a, sobre todo, descender. Sin ellas no sería muy difícil pasar este resalte pero como la roca está mojada no vienen mal. Además, hay que tener en cuenta el nivel de la gente que viene por aquí. Pasamos las cadenas y bajamos el escalón.

Una vez abajo vamos siguiendo los hitos que nos llevan primero unos metros hacia el O y después cambiamos de dirección para ir al S, buscando la ciudad de Piedra. Las nubes van desapareciendo por completo y un sol espléndido hace acto de presencia. A lo largo del día nos acompañara en todo el recorrido.

02,30 h.: Ciudad de Piedra. Pasamos esta caótica zona de grandes rocas caídas desde las paredes de la montaña. Hay hitos por todas partes, algunos no son fiables, pero sabemos la dirección que tenemos que seguir. Unos minutos después de pasar la ciudad volvemos a bajar un segundo resalte. Este no tiene cadenas porque no son necesarias. La roca está seca y las presas son muy buenas.

Tras el escalón no haya nada importante. La marcada senda se dirige directamente hacia el refugio de Góriz. En el descenso, en la cota 2.500 aproximadamente, a nuestra izquierda dejamos el corredor que lleva hacia Las Escaleras. Hace unos años subimos por ahí y nos trae muy buenos recuerdos. Sacamos una foto del corredor y seguimos bajando.

Caminamos hacia el S, para ir cambiando poco a poco hacia el O para buscar el refugio. Las vistas sobre Ordesa son preciosas. De vez en cuando miramos hacia atrás y el omnipresente Cilindro parece que no quiere abandonarnos.

Poco a poco vamos descendiendo y tenemos el refugio cada vez más cerca. Tenemos la intención, o mejor dicho, la necesidad de tomarnos una buena cerveza. Nuestro cuerpo nos suplica que le aportemos un poco de mezcla de cebada y lúpulo.

03,30 h.: Refugio de Góriz. Llegamos al concurrido refugio, buscamos una sombra, nos quitamos las mochilas y nos dirigimos a por las latas de cerveza. ¡Está cerrado a estas horas, lo están limpiando! Nos recibe una txikita que nos dice que no lo abren hasta dentro de más de una hora. Le digo que estamos pensando en las cervezas desde el día anterior, le imploro de tal forma que surte efecto al momento. “Joder, pidiéndomelo así como para decirte que no”. Me saca las dos cervezas, se las pago, se lo agradezco profundamente y nos vamos a nuestra sombra.

Abrimos las cervezas y nos las tomamos plácidamente, muy despacio, degustándolas sorbo a sorbo. Hacía muchísimo tiempo que no disfrutábamos tan a fondo. Tenemos todo el día por delante y nos lo tomamos con mucha tranquilidad. Tras más de media hora de estar tumbados a la bartola no tenemos más remedio que salir y tomar el GR por el que volveremos hacia nuestro destino.

04 ,10 h.: Salimos del refugio y tomamos el GR en dirección al collado de Arrablo. El camino a seguir no es difícil ya que el mismo está muy bien trazado y las marcas son muy profusas. Es casi imposible perder las marcas porque están muy bien ubicadas y son bastante nuevas.

Caminamos por las faldas de Monte Perdido y pasamos a las del Soum de Ramond, al tiempo que va apareciendo el bonito y estético Morrón de Arrablo. Según vamos avanzando va pareciéndose cada vez más a un dado situado junto a su cubilete, el Soum. Según vamos avanzando pasamos por el pequeño barranco de Arrablo donde se realiza un amplio zigzag para dar paso al collado de Arrablo o de Góriz.

04,50 h.: Collata Arrablo o collado de Góriz. Encrucijada de caminos El propio GR se bifurca en dos; uno de los ramales baja hacia Fon Blanca y el otro sube hacia el O, hacia la parte superior de los Mallos de Lacay. Hoy tenemos previsto seguir hacia arriba ya que la vía de Fon Blanca es más larga, aunque la verdad sea dicha, mucho más atractiva. En otra ocasión iremos por esa vía.

Como hemos dicho, tomamos el ramal del GR-11 superior y empezamos a ascender poco a poco hasta llegar a una nueva encrucijada un poco más arriba.

05,05 h.: Nueva encrucijada. Llegamos a un nuevo punto, bajo el Morrón de Arrablo, donde el camino se vuelve a bifurcar en Y. El ramal de la izquierda sigue ascendiendo y está marcado como GR, mientras el de la derecha llanea un poco o incluso desciende y las marcas desaparecen, aunque, según los mapas es el GR oficial. En el mapa del GPS es el que marca como camino principal y, en otros mapas digitales igual. Tras llegar a casa, he observado que el camino que tomamos era el GR oficial, pero no era el camino más cómodo. En otra ocasión habrá que seguir las marcas rojiblancas.

Nosotros nos olvidamos de las marcas y seguimos por el camino inferior, el que parece el oficial. El camino, la senda o lo que sea desaparece completamente. De vez en cuando aparece algún hito y algunas trazas de senda. Está claro que no somos los primeros que pasamos por aquí, pero casi casi. Siguiendo el GPS vamos haciendo el camino marcado. Por momentos avanzamos bastante rápidos, pero en otros nos metemos en pedreras inestables totalmente vírgenes. Es lo que la literatura de algunos libros llama un “itinerario largo y penoso” (Luis Alejos hace este tipo de referencias en muchas ocasiones).

El itinerario se hizo largo, sí. ¿Penoso? No estoy muy de acuerdo. Pena dábamos nosotros. Un calor que se caían las moscas, las piedras que no se estaban quietas y nosotros cada vez más cansados y preguntándonos porqué habíamos dejado la autopista del GR marcado.

Cuando estábamos justo debajo de Las Olas tomamos la directa y para arriba, buscando el camino principal. Solamente fueron unos ciento cincuenta metros de desnivel que se hicieron durísimos, pero al fin llegamos al camino y nos pareció la Gran Vía de cualquier capital. A pesar de las dudas surgidas, ahora ya teníamos claro que este camino nos llevaría a la civilización.

Han sido casi dos horas, pero muy muy largas. Es posible que hayamos perdido casi una hora. Si a ello añadimos el cansancio acumulado, nos sale el dichoso plan B a..... € por lo menos. Muy caro. Para posteriores ocasiones ya sabemos que al llegar a “05,05 h.: Nueva encrucijada...” hay que seguir las marcas, QUE PARA ESO LAS HAN PINTADO.

06,50 h.: Hito, bifurcación. Llegamos al punto donde, si queremos subir a Las Olas debíamos cambiar de dirección. Ayer llegamos hasta aquí y nos fuimos para arriba. Hoy, seguimos el GR, que nos vamos para Pineta.

Pasamos en sentido contrario al de ayer, las primeras cadenas, las segundas, la zona umbría, el mojón y zona de camino a Bella Vista... hasta que llegamos al collado de Añisclo.

08,10 h.: Collado de Añisclo. La brisa que corre en el collado nos da un poco de vida. Comemos y bebemos algo antes de sacar las últimas fotos del cañón de Añisclo, la Fuen Blanca, la zona de las Tres Marías, de las Treserols.... y para abajo. Ahora comienza el castigo divino, una bajada de mil doscientos metros todo para abajo. Nos dan ganas de hacer “la croqueta” pero desistimos porque si nos manchamos los pantalones nos riñen en casa. Así que nos armamos de valor y comenzamos a bajar hasta los 2.300, los 2.100, los 1.900, pasamos el herboso espolón donde está la confluencia hacia la faja Tormosa, los 1.700, los ....

Pensar en las cervezas que nos vamos a tomar en el refugio es lo único que nos da fuerza para continuar. Llegamos al bosque y, por lo menos, caminamos bajo la sombra del frondoso arbolado. Las rodillas empiezan a quejarse y ya no sabemos cómo engañarles.

-Venga, tranquilas que ya falta poco, solo una hora más o menos, el desnivel se suaviza un poco más abajo.....

-“Sí, sí, lo que quieras, pero nos has vuelto a engañar, otra vez no vengo, ¿falta mucho?, que me estoy meando.....

Y así hasta el fondo del valle. Llevamos viendo el refugio desde hace muchísimo tiempo y parece que cada vez está más lejos. Pero todo tiene su fin y llegamos al valle, al amplio lecho del río Cinca hasta el cartel indicador de Ref. PINETA 5´. Seguimos las marcas amarillas y cruzamos el río por encima de las rocas, sin quitarnos las botas. ¿?

¿Y el río de ayer, qué ha pasado? Volvemos a cruzar el río o lo que sea y cogemos la toalla que teníamos escondida. Dos días sin llover y el río está casi seco. Parece mentira que en solo 36 horas haya bajado tanto. Hemos pasado de cruzar con el agua hasta casi las rodillas a pasarlo sin descalzarnos. No le damos más vueltas y nos acercamos hasta el refugio.

13,10 h.: Refugio de la Ronatiza (1.240 m). Fin del recorrido. Se acabó, no vuelvo más...hasta la próxima vez.

Nos quitamos las botas, recogemos el material, nos duchamos... No, ducharse luego. Primero una cerveza enorme, una Ambar en jarra para cada uno. Buena no, buenísima. Esto es mejor que..... que eso. El queso nos lo compramos más tarde en Bielsa donde nos vemos obligados a acercarnos antes de cenar porque a Txetxu le falta el tabaco.

Después volvemos al refugio a cenar. Muy bien y abundante por cierto. Había leído por ahí que la comida no era uno de los fuertes de este refugio pero nosotros estamos encantados. Los dos días hemos cenado muy bien. El desayuno no tanto, pero la cena muy bien.

Fin, se acabaron nuestros dos días en Pineta y alrededores.

DATOS DEL GPS.:

Recorrido realizado: 32,55 Km.
Tiempo total empleado: 24 h 00´
Desnivel acumulado: 4.212 m.

P.D.: En estos datos hay que tener en cuenta las vueltas que dí cuando se me perdió el mapa de marras. Los cambios no son muy significativos, pero queda dicho.

Además de consultar los datos GPS del recorrido en esta página, puedes visitar también la siguiente: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1959637

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