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Suscribirse al canal contenidos Ascensión a el Roc de la Trona (2452 m) por PITOTE -- 04/10/2019
Vía: (Coll de les Bassotes-Coma dels Cortils-Pas del Cabirol) --
(48 visitas)
  • Hora de salida: 9
  • Hora de llegada: 12
  • Meteorología: Sol
  • Dificultad: Muy facil
  • Días: 1
  • Tipo: Ascensión
  • Gps: Sin fichero GPS
  • Sin panorámicas
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Roc de la Trona  (2452 metros)
Croquis básico de la excursión:

Coll de les Bassotes, 1.860 mts.-Pic de Costa Cabirolera, 2.603 mts., 2,10 horas
Pic de Costa Cabirolera, 2.603 mts.-Salt del Sastre, 2.593 mts., 0,25 horas
Salt del Sastre, 2.593 mts.-Pic de la Canal del Cristall, 2.563 mts., 0,35 horas
Pic de la Canal del Cristall, 2.563 mts.-Puig del Quer, 2.546 mts., 0,25 horas
Puig del Quer, 2.546 mts.-Roc de la Trona, 2.452 mts., 1,05 horas
Roc de la Trona, 2.452 mts.-Coll de les Bassotes, 1.860 mts., 1,45 horas

En la geografía catalana destacan cantidad de montañas interesantes, pero entre ellas hay dos conjuntos especiales, aunque no sean de los más altos, por su singularidad y belleza. Uno es el macizo de Montserrat, con sus esbeltas agujas de conglomerado y las caprichosas formas de su roquedo, y otra, la Serra del Cadí, con las atormentadas, verticales y recortadas laderas de su vertiente norte, de rocas calcáreas, que caen casi en picado sobre las tierras cerdanas. Hace unos días recorrí varios picos de esta última, los de la zona de la Serra dels Cortils, y algunos de la parte derecha del Pas dels Gosolans. Hoy he ido a ascender otros de la parte oeste de la mencionada Serra dels Cortils, comenzando por el Pic de Costa Cabirolera. Para ello he salido del mismo sitio, el Coll de les Bassotes.
Llego a dicho collado pasando por Berga y Saldes. Subo por la pista que llega hasta el Refugi Lluís Estasen y continúo, por pista ahora sin asfaltar, hasta el Coll de les Bassotes. Me preparo para la excursión y comienzo a caminar sobre las nueve de la mañana, desde una altura de unos 1.860 metros.
Subo por el PRC-124, señalizado con círculos de pintura roja, que asciende hasta el Prat Llong, pasando primero por otro rellano, el Prat Socarrat. Después, obviando una precaria pista que asciende también hasta el Prat Llong, yo sigo varios atajos que acortan el ascenso, bastante hollados y con algunos hitos que señalizan el camino. Después de atravesar dos portillas para el ganado y de recorrer varias zonas de bosque llego al amplio rellano del Prat Llong, justo por debajo de la Serra Pedregosa. Después, en lugar de seguir el recorrido por dicha sierra, busco el gran hito de piedras que señaliza la entrada a la canal que desciende hacia la Coma dels Cortils. Es un enorme montón de piedras, a la izquierda del cual comienza un pasillo rocoso que es el inicio de una vertical canal de piedra que baja hasta la zona de valle. Es un descenso muy pronunciado, con mucha inclinación y mucho roquedo. Al principio es bastante sencillo, pero más abajo el terreno se vuelve muy descompuesto y lleno de pequeños canchales sueltos. Tengo que descender con algo de cuidado, intentando pasar por los puntos con el suelo más firme. Poco a poco llego a la parte baja de la canal, a partir de la cual la inclinación disminuye mucho y comienza un sendero muy marcado, de fácil progresión.
Sin prisas, pero sin pausa, me voy acercando a la Font del Cortils, que ya observo en la lejanía. Hoy no he traído nada de agua, para subir hasta el Prat Llong más descansado, ya que hace poco que pasé por la fuente y manaba bastante y confío en que siga igual. A medida que me voy acercando me entran algunos temores. ¿Y si el manantial se hubiera secado?. Han pasado bastantes días sin lluvia. Cerca ya de la fuente oigo el murmullo del agua cayendo por la manguera, con gran alegría por mi parte. A pesar de todo, no baja ni una cuarta parte del agua que manaba hace no demasiados días. De todas formas puedo llenar mi botella de litro y medio que es lo que quería. Me siento un rato a descansar y a comer un poco. Observo, altivo y hermoso, el Pic de Costa Cabirolera, recortado en la lejanía.
Después de estar un rato en este magnífico punto, comienzo el recorrido hacia la cima. Atravieso un tramo llano de valle, por zonas de prados, y, al otro costado, comienzo a ascender por un marcado sendero, siempre con las marcas de pintura roja, al principio con bastante inclinación. Algo más arriba, la inclinación disminuye, llego a la confluencia con otro sendero y prosigo por el mismo. Resigo ahora el sendero GR150.1 que recorre la zona. Por la ladera que desciende del Pic del Cabirol y el Roc de la Trona, en la cresta fronteriza, observo un gran grupo de rebecos que, sin asustarse demasiado, observan tranquilamente mi progresión. A medida que asciendo poco a poco se van retirando y marchan en dirección contraria. Al final serán los únicos seres vivos con lo que me cruzaré durante toda mi andadura. Yo sigo mi recorrido por el GR. El sendero cada vez llanea más y, poco a poco, se va acercando a un elevado rellano herboso, muy amplio y redondeado. Una vez en el mismo, el sendero lo atraviesa por el centro y, al otro costado, tras un par de enormes y visibles hitos, comienza el duro ascenso hacia el conocido Pas del Cabirol. Aunque recuerdo que la otra vez que estuve por la zona, en el mes de junio del 2.012, el ascenso era más sencillo, supongo que por la cantidad de gente que pasa por aquí y por lo inclinado de la ladera, ésta se ha convertido en un auténtico tobogán rocoso, con muchos canchales sueltos y casi sin zonas de hierba. El ascenso se vuelve complicado y resbaladizo. El sendero principal ha dado paso a multitud de senderos secundarios, muy precarios y pedregosos. Tengo que ir mirando de pasar por los puntos más firmes de la pendiente y no siempre lo consigo. Poco a poco me voy acercando a una zona menos inclinada, con rocas más firmes. Después, otro corto recorrido me deja en el inicio de la canal superior. El recorrido por la misma, sin ser fácil, es algo más llevadero que lo ascendido hasta ahora. En poco rato atisbo los grandes hitos de piedras que señalizan la zona final del Pas del Cabirol. Y, después, enseguida llego a la parte superior la complicada ladera. Ahora, giro hacia la derecha y comienzo a remontar una suave pendiente en busca de la cima a la que me dirijo. Es casi un centenar de metros más de desnivel, pero sin ninguna dificultad. En no demasiado tiempo llego a la cima del PIC DE COSTA CABIROLERA (2.603 mts.), con un enorme hito de piedras en su centro, una vistosa cruz a un lado, y el vértice geodésico en su punto culminante. Saco abundantes fotos a todos lados. Hace un día espléndido y hay mucha visibilidad. En la lejanía, entre un mar de nubes bajas, sobresalen las cimas de los macizos de Montserrat y del Montseny. Frente a mí tengo también el Pedraforca, por su cara menos conocida, y, al otro costado del mismo, la zona montañosa del Port del Comte. A mi izquierda, el recortado recorrido superior de la Serra del Cadí hacia el oeste. Después de pasar un buen rato en esta estupenda atalaya comienzo el recorrido hacia el costado contrario.
Comienzo el descenso hacia un collado intermedio, pasando siempre por el filo de la parte superior de la zona, observando los profundos cortados que descienden hacia la zona baja de la Cerdanya. Desde el collado, comienzo el ascenso hacia una nueva y recortada elevación. Después de otro rato de dura subida llego a la cima del SALT DEL SASTRE (2.593 mts.), cima alargada y algo llana, que en su punto más alto tiene colocado un enorme hito cimero de grandes piedras. Las vistas siguen siendo espectaculares. La zona norte de la sierra no tiene desperdicio y a todos lados se observan espectaculares paredes de piedra, de todas formas y tamaños, muy verticales y caprichosamente recortadas. Después de un buen rato de sesión fotográfica, prosigo mi recorrido.
Comienzo ahora un nuevo descenso hasta otro collado, éste más importante y profundo, el Coll de la Canal del Cristall. Después de un rato de progresión llego al mismo. Tiene puesto un poste con varias señalizaciones. Al mismo llega un vertical camino procedente de la parte norte. Es el sendero que sube por la denominada Canal del Cristall, muy vertical y de duro ascenso. Saco algunas fotos del lugar y continúo mi recorrido. Comienzo otro duro ascenso, al principio por un precario sendero. Bastante arriba, abandono el mismo y comienzo el ascenso directo hacia la nueva cima. Es una subida con menos desnivel, por una alargada ladera de hierba y algo de roquedo. Al cabo de un buen rato de ascenso llego a la cima del PIC DE LA CANAL DEL CRISTALL (2.563 mts.), en la que, además de un pequeño hito cimero, hay colocada una sencilla cruz de color marrón oscuro. Saco nuevas fotos de cima y prosigo con mi recorrido.
Desciendo de nuevo, observando de vez en cuando, como durante todo el recorrido por estas alturas, verticales canales y profundos cortados, maravillosos, vistosos y siempre muy fotogénicos. Llego a un nuevo collado, a partir del cual se inicia el ascenso hacia el Puig del Quer. Mi intención era llegar hasta el Puig de la Canal Baridana, o Vulturó, que observo bastante lejano, finalizar allí mi recorrido y comenzar el regreso. Pero, hoy, mis sensaciones no son lo buenas que desearía y, después de pensármelo bien, desisto de ir hasta esta última cima. Además, como que desde el Puig del Quer ya voy a volver, dejo mi mochila en este collado, para recogerla a la vuelta. No es que me guste demasiado, pues alguna vez he tenido algún disgusto, pero la tendré siempre a la vista. Subo, pues, solo con mi cámara. Al cabo de un rato llego a la cima del PUIG DEL QUER (2.546 mts.), cima, de nuevo con grandes vistas, pero más sencilla que las anteriores. Saco algunas fotos de cima, colocando mi sombrero en vez de la mochila, y, enseguida, vuelvo sobre mis pasos.
Vuelvo al collado contiguo, recojo mi mochila y comienzo el regreso siguiendo el GR, ahora de manera totalmente íntegra, es decir, sin subir de nuevo a ninguna de las elevaciones. Aunque en algún tramo sube y baja un poco, en general es un recorrido bastante llano y por buen camino. Después de un largo trasiego por la ladera sur de la sierra llego de nuevo a la parte superior del Pas del Cabirol. Enseguida, comienzo su descenso. El brusco descenso por la pedregosa ladera es algo complicado. En algún punto sufro algún pequeño resbalón, pero sin demasiada importancia. Como he comentado antes, esta ladera está muy descompuesta y, salvo algunos retazos de hierba, mayoritariamente está formada de piedras y pequeños canchales sueltos. Con sumo cuidado, y algo de paciencia, finalmente llego a su parte baja. Atravieso, después, el herboso rellano intermedio y, en el otro costado, en lugar de seguir el GR, comienzo a faldear la ladera suroriental del Pic de Costa Cabirolera, en suave ascenso, dirigiéndome hacia la marcada cima del Roc de la Trona, de la que no me separa demasiado desnivel. Llego a un collado intermedio y, posteriormente, comienzo el ascenso definitivo a la elevación, siguiendo una pedregosa ladera de pequeñas rocas. Al cabo de un rato alcanzo la cima del ROC DE LA TRONA (2.452 mts.), hoy por el costado contrario al que llegué a la misma el otro día, cerrando así un largo recorrido por las alturas de esta bonita sierra. Tengo, cercano, el Pic del Cabirol, pero no me encuentro demasiado animado para seguir hasta el mismo, teniendo además en cuenta que he de volver obligatoriamente a remontar bastantes metros para subir hasta la parte alta de la Serra Pedregosa, para volver al Coll de les Bassotes. Es por eso que decido comenzar a descender directamente por la ladera sur del Roc de la Trona en busca del sendero de gran recorrido.
Voy descendiendo poco a poco hasta llegar al mismo. Ya en el GR, voy hacia la izquierda avanzando tranquilamente hacia la Font dels Cortils. En la misma, lleno un poco mi botella de agua y, después, comienzo el ascenso por el otro costado del valle. Me lo tomo con calma. Voy a un paso muy tranquilo, no tengo prisa alguna. Ya en el punto donde se inicia la pedregosa y descompuesta canal que sube hasta la parte superior de la Serra Pedregosa, me lo tomo aún con más calma, si cabe. En la subida me detengo en varios puntos, en los que además me siento un rato. El día sigue siendo espléndido y el paisaje es una maravilla. Finalmente, llego al corredor superior, que en poco rato me deja en el agradable y verde Prat Llong. Desde el mismo, comienzo el descenso definitivo al Coll de les Bassotes. Inicialmente, pienso en seguir la pista que baja hasta el mismo dando algo más de vuelta, para ir más tranquilo, pero después decido ir por los atajos, ya que creo que no suponen ningún trasiego demasiado problemático. Lentamente voy descendiendo. Llego al Prat Socarrat y, posteriormente, entro en la amplia canal inferior que va a desembocar al camino final que llega hasta el collado en donde tengo el coche. En este tramo encuentro, en medio del camino, una serpiente, que me da un buen susto. Me alejo rápidamente de ella. No me gustan demasiado. Después, llego finalmente al Coll de les Bassotes, ocupado solamente por mi vehículo.
Me arreglo un poco y comienzo el regreso. Como la otra vez que estuve por aquí me detengo en Saldes para comerme un bocadillo en su plaza mayor, con una espectacular vista del Pedraforca, lavarme un poco en la fuente que hay en la misma y llamar a mi mujer.
Posteriormente, comienzo el regreso definitivo hacia Mataró.

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