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Hacia el Barranco de Culibillas |
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Hacia el collado de Anayet |
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El Vertice de Anayet (2559 metros)
El Vertice de Anayet es un pico que se encuadra dentro del macizo del mismo nombre, en la comarca del Alto Gállego, en el pirineo oscense occidental. Es esta una zona de antiguos volcanes como lo atestiguan sus laderas rojizas como restos de antiguas erupciones. Es esta una zona de alto valor paisajistico, de belleza extrema, donde se combinan cimas nevadas, valles glaciares, llanuras y lagos, conformando todo ello una de las postales mas atractivas de esta parte de la cordillera. Al valor paisajistico habría que añadir el valor ecológico, con una abundante variedad de flora y fauna. La cumbre más importante de la zona es sin duda el pico Anayet (2.545 m), aunque curiosamente es más alto nuestro objetivo de hoy, el Vertice de Anayet (2.559 m). Hacia él encaminaremos nuestros pasos. La ascensión no presenta ninguna dificultad especial (sobre todo en verano), si bien en invierno, con la nieve acumulada, se ha de poner especial atención, especialmente en la pala final, pues generalmente esta helada haciendo imprescindible el uso de material duro (crampones y piolet). Por lo demás, todo el camino, desde el inicio hasta la cima, discurre por paisajes de extraordinaria belleza: Barranco de Culibillas, Ibones de Anayet, Pico Anayet, etc. Por otra parte, la imagen del Midi d'Ossau desde los llanos de Anayet, es impresionante. El itinerario sigue en parte las marcas rojas y blancas del GR-11, si bien nosotros sólo pudimos apreciar una de ellas en una roca, estando el resto ocultas por la nieve. Era esta la segunda vez que lo intentábamos en un mes, y desde luego sería la definitiva. No estábamos dispuestos a volvernos a nuestro pueblo (Autol -La Rioja-) sin haber subido hasta la cumbre. El pasado 10 de Febrero, habíamos realizado el primer intento, pero por desconocimiento de la ruta, acabamos subiendo al pico Arroyetas
DATOS DE LA ASCENSION:
PUNTO DE PARTIDA: Aparcamiento de Anayet (1.750 m) en las pistas de esquí de Formigal. DESNIVEL: 924 m. desde el Corral de las Mulas. 809 m. desde el aparcameinto de Anayet. ESTADO DEL TERRENO: Nieve blanda durante todo el recorrido. Hielo en la última pala. Peligro de aludes en el Barranco de Culibillas ¡¡ ATENCION !! ITINERARIO: Parking de Anayet-Bararnco de Culibillas-Ibones de Anayet-Collado de Anayet-Vertice de Anayet Regreso por el mismo recorrido. CLIMATOLOGIA: Día claro y soleado. TIEMPO DE SUBIDA: 2,30 horas TIEMPO DE BAJADA: 2 horas (más lentos) MATERIAL: Crampones y piolet. DIFICULTAD: Facil. Fuerte repecho hasta el Collado de Anayet. Ultima pala helada.
DESCRIPCION DE LA ASCENSION:
Para llegar hasta el punto de partida de la ascensión, el parking de Anayet de la estación de Formigal, desde Jaca continuar por la carretera N-330 hacia Sabíñánigo, para después dirigirse hacia Biescas por la N-260. Desde allí, hacia Sallent de Gállego por la A-136 hasta Formigal. Como la escursión estaba preparada para dar gusto a los esquiadores del club (Club de Montaña Valbuena), fuimos hasta allí en autobus, con lo que nos dejó directamente en el aparcamiento de Anayet, junto a las pistas. Si vaís en verano, debereis comenzar a andar unos 2/3 Km. antes, en el llamado Corral de las Mulas (1.635 m) , pues las barreras de acceso estaran cerradas. Una vez situados en el parking (1.750 m), nos dirigimos por la derecha hacia los telesillas para seguidamente comenzar a bordear el Barranco de Culibillas (1.830 m) que baja desde los ibones. En este tramos la nieve estaba helada, por lo que decidimos directamente calzarnos los crampones para evitar problemas (un grupo que iba con raquetas, vimos que avanzaba con cierta dificultad). Continuamos con la nieve mas blanda hasta ir adentrandonos propiamente en el barranco y prestando especial atención a sus laderas pues en esta zona, al parecer, existe peligro de aludes. Ese peligro podría verse incrementado en ese día, pues coincidimos con una prueba de esquí, encontrandonos en nuestra subida con varios de los organizadores que iban quitando las banderolas de señalización. Afortunadamente no paso nada.
En la zona mas agreste del barranco (dejamos a la izquierda una cascada de agua) el camino se encarama por la ladera, dando acceso por el paso de Culibillas, a la llanura de los ibones de Anayet (2.230 m). Hasta aquí, 1,30 horas de camino. En este punto, la vista es, sencillamente impresionante. Frente a nosotros se yergen majestuoso el picacho de Anayet (2.545 m) y más a la izquierda, nuestro objetivo: el Vertice de Anayet (2.559 m). En esta fecha, los ibones aparecen cubuiertos por la nieve, pero dejan entrever su silueta. Al atravesar los ibones, otro gran coloso se divisa a nuestra derecha: el Midi d'Ossau (2.84 m), cuya imponente silueta llena el paisaje. Nuestros pasos se dirigen ahora hacia el collado de Anayet (2.325 m), paso intermedio previo a acometer la última subida, tando al Vertice, como al propio pico Anayet. Es esta subida hasta el collado la zona más inclinada, que salvamos sin problemas (aunque no sin esfuerzo ), utilizando para ello crampones y piolet. Delante de nosotros, un grupo de jóvenes, apura los últimos metros para continuar hacia el puntiagudo pico.
Desde el collado sólo resta la última pala, y la cima será un hecho. Pero como todo no podía ser perfecto, mi buen amigo y compañero Luis Mari, sufre algún tirón y comienza a tener problemas con sus gemelos (viene arrastrandolos desde hace tiempo) , lo que le hace desistir y opta por esperarnos y no forzar más; todavía hay que volver.
La pala final aparece totalmente helada, con lo que hemos de poner especial atención en clavar bien los "pinchos" si no queremos tener ningún problema. Ascendemos lentamente por la arista SE para finalmetne alcanzar la cima del Vertice de Anayet (2.559 m). Junto al vertice geodesico, como testigo mudo de esa altitud, disfrutamos de unos irrepetibles momentos de tranquilidad y de unas impresionantes vistas: Pala de Ip, Collarada, el cercano pico Anayet parece al alcance de la mano y un poco más allá, el Midi d'Ossau.
A pesar de que el día es inmejorable, en la cima el viento helador sopla con fuerza, por lo que después de un par de fotos para el recuerdo, emprendemos el camino de regreso por el mismo sitio.
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