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Senderismo Cañón de Añisclo por arthurlee -- 20/10/2007
Jornada: (Llegamos al Collado de Añisclo pernoctando en la Fuenblanca) --
(14388 visitas)
  • Zonas: Ordesa — Monte Perdido — Pineta,
  • Duración sin descansos: 14:00
  • Meteorología: Sol
  • Dificultad: Facil
  • Días: 2
  • Num. Personas: 2
  • Tipo: Senderismo
  • Desnivel de subida: 1553 metros
  • Desnivel de bajada: 1553 metros
  • Distancia: 25000 metros
  • Agua: Dos fuentes: una nada más pasar la ermita, y la otra a los 45 minutos.
  • Observaciones: Carretera desde Escalona de sentido único en verano.
  • Gps: Sin fichero GPS







Cañón de Añisclo  

<01 - Otoño en el cañón de Añisclo

02 - Más colorido

03 - Grandes paredes que encajonan el río Bellós

CAÑÓN DE AÑISCLO



INTRODUCCIÓN


Hacía tiempo que quería conocer el Cañón de Añisclo, y qué mejor época que el otoño para degustar el colorido de este gran oasis vegetal. La relativa lejanía desde nuestro punto de partida y la longitud del recorrido nos hizo plantear la excursión en dos jornadas, de forma que pernoctando en la Fuenblanca pudimos llegar el segundo día hasta el Collado de Añisclo y volver hasta San Úrbez a una hora prudencial.

DATOS DE INTERÉS


-Duración recorrido completo: 14 horas, incluidos descansos. El primer día anduvimos 5 horas, y el segundo día 9 horas. Buena parte del recorrido la hicimos con bastante peso.
-Punto de partida: aparcamiento junto a la ermita de San Úrbez
-Altitud punto partida: 900 m.
-Altitud máxima del recorrido: 2453 m. (Collado de Añisclo)
-Meteorología: sol en ambos días sin excesivo calor, bajo cero de noche
-Material empleado: botas trekking, bastones. Material de vivac para dormir.
-Mapa: "Ordesa - Gavarnie - Monte Perdido" de Miguel Angulo (Cuadernos Pirenaicos de Editorial Sua)

ACCESO


Nosotros hicimos el recorrido Pamplona - Biescas - Cotefablo - Sarvisé - Fanlo - San Úrbez. La carretera desde Sarvisé está en un estado lamentable en algunos tramos. Cualquier pista es más agradable para circular. Para hacer los 20 km. entre Sarvisé y San Úrbez tardamos 45 minutos.

Otra opción es dar la vuelta por Aínsa, y una vez en Escalona tomar la carretera que nos lleva directamente al parking de San Úrbez (sin pasar por Vio). Es una vía más larga, yo le calculo media hora más por lo menos, pero la carretera, sin ser una maravilla, está mejor asfaltada. Ojo en verano, ya que sólo se permite circular en sentido Escalona - San Úrbez debido al estrecho trazado de esta carretera, tallada prácticamente en la roca de un profundo, angosto y llamativo desfiladero. Para volver a Escalona habría que seguir hasta la carretera que viene de Sarvisé (1,5 km. también de sentido único) y volver por Vio. Esta restricción obliga a los que venimos por el Cotefablo a dar la vuelta por Escalona, o bien dejar el coche en el cruce hacia el parking de San Úrbez y bajar el kilómetro y medio andando: hay sitio para 3-4 coches y hay algún caminillo que ataja la carretera.

DIFICULTADES


Nos hemos encontrado con un terreno bastante seco, por lo que las dificultades se minimizan. Hay un punto, a medio camino entre la Ripareta y la Fuenblanca, equipado con una cadena que facilita el flanqueo de un paso horizontal un pelín expuesto. Con la roca mojada quizás tendría algo de dificultad. Quien tenga vértigo que lo tenga en cuenta.

DESCRIPCIÓN ITINERARIO 1º DÍA: SAN URBEZ - FUENBLANCA


El recorrido por el Cañón de Añisclo está muy bien marcado: el camino es magnífico, está cuidado, y por si hubiera dudas en cada cruce encontraremos el típico cartel del Parque Nacional indicándonos la dirección a seguir. Las referencias de tiempos pueden resultar excesivas para quien vaya ligero de peso, nosotros cargamos con material de vivac.

Del parking de San Úrbez debemos bajar por la carretera unos 200 metros en dirección a Escalona hasta encontrar un camino a mano izquierda con una cadena que restringe el paso a los vehículos. En pocos metros cruzaremos el río Bellós, y para ello tenemos dos puentes paralelos: uno antiguo de piedra y otro más moderno y ancho, pero que afea el entorno. Es espectacular la visión hacia el río, encajonado decenas de metros más abajo, casi siempre en la sombra. En 2-3 minutos llegamos a la curiosa ermita de San Úrbez (ver foto de la izquierda), tallada en la roca y situada en un paraje excepcional. Aquí podemos ver una fotografía de su interior. Inmediatamente encontramos una fuente de la que mana agua abundante y fresca. Continuamos el camino sin alejarnos del río, cruzándolo varias veces por medio de diversas pasarelas y puentecitos. Breves repechos dan paso a parajes más llanos, en un comienzo de cañón suave en cuanto a desniveles pero soberbio y sobrecogedor en varios puntos.

A los 45 minutos el cañón se abre momentaneamente al llegar a la altura del río. Pocos metros después, de nuevo en el bosque, encontramos una segunda fuente, la última de todo el recorrido. No obstante, beber agua del río no es ningún disparate, ya que no hay ganado en esta época ni tampoco un refugio guardado. Hasta La Ripareta no volveremos a tocar el agua del río. Y es que tras esta fuente el camino comienza a subir decididamente, alternando fuertes repechos con algún pequeño descanso. Nos alejaremos del río e iremos resguardados del sol, lo cuál se agradece ya que apenas sopla el viento.

Al cabo de 2h 05min el camino llega al que parece el punto más alto, un lugar en el que vemos el valle muy abajo, encajonado entre formidables paredes calizas salpicadas de árboles de múltiples colores (ver foto de la derecha). Es la denominada Selva Plana, indicada convenientemente con un cartel. El panorama está tremendamente bonito, y lo podemos contemplar aprovechando algún claro que deja la vegetación o, mejor aún, desde un balcón-mirador situado 2-3 minutos después del cartel. También se ve una gran cascada, pero en esta época le falta lo esencial, el agua. Una pena, será cuestión de volver en primavera...


El camino, a partir de ahora, desciende un poco y posteriormente es casi llano hasta llegar a La Ripareta (2h 45 min, 1390 m.), punto idóneo para descansar y comer junto al río, sentados en cualquier piedra, gozando del sol y de las primeras vistas hacia la Punta de las Olas, asomado tímidamente al fondo detrás del manto otoñal del bosque. Son muchos los que dan por concluida su caminata, pero a nosotros aún nos queda hora y media hasta la Fuenblanca, nuestro "hotel". Las guías dan dos horas entre la Ripareta y la Fuenblanca, pero es una estimación exagerada.

Salimos, por tanto, de la Ripareta y volvemos a adentrarnos en bosque, esta vez un bonito hayedo. Estamos en el único punto ligeramente confuso de todo el recorrido, pero rápidamente encontramos unos hitos que nos guían de forma precisa a pesar de la hojarasca que cubre el camino. En llano en un principio, el camino se empina junto a unos grandes bloques de roca que pueden servir de cobijo en caso de que se desate una, hoy improbable, tormenta. La senda avanza ahora a media ladera pero a pesar de ello el caminar no se hace incómodo ya que apenas ganamos desnivel. Iremos atravesando varios barrancos, que en época de lluvias o deshielo formarán preciosas cascadas; nosotros nos los hemos encontrado prácticamente secos.

Al cabo de media hora desde la Ripareta el camino vuelve a descender para cruzar el río por una pasarela metálica. Es tremendo, llevamos un montón de kilómetros y todavía seguimos encajonados entre grandes paredes. Pero ya no queda mucho para dejar el bosque y llegar a las amplias praderas de la cabecera del valle. De momento, nada más tras atravesar la pasarela el sendero traza varios zig-zags para volver a tomar altura, con una pequeña bifurcación que vuelve a confluir en el mismo punto un poco más arriba. Al cabo de unos 10 minutos después de haber cruzado la pasarela nos encontramos con un cruce señalizado hacia San Vicenda, que obviamente dejaremos de lado para continuar hacia la Fuenblanca y el Collado de Añisclo.


Poco después debemos hacer frente al paso más expuesto del día, un flanqueo horizontal de unos 5-6 metros con caída de unos 30 metros hacia nuestra izquierda. La repisa apenas llega al metro de anchura y está equipada con una cadena en muy buen estado; realmente no hace falta ni utilizarla, pero ya que está nos aprovechamos de ella. Inmediatamente tenemos una nueva cadena en un paso aún más fácil y menos expuesto.


Tras este paso el camino llega de nuevo hasta el nivel del río, ya en terreno despejado. Tenemos la mole pétrea de la Punta de las Olas en frente, y a su derecha al fondo el Collado de Añisclo, punto culminante del GR por esta vertiente. Finalmente, tras 5 horas (con un largo descanso para comer y una amena conversación con un guarda del Parque Nacional), llegamos al paraje conocido como la Fuenblanca (1670 m.), que debe su nombre a la cascada que cae de las paredes de la Punta de las Olas. Una cascada que, como en el resto del cañón, deja caer muy poca agua en comparación con otras fechas. Esto no empaña, de todos modos, la belleza del lugar, amplio, rodeado de montañas que superan los 2500 metros y con vistas al cañón que hemos dejado atrás. La Fuenblanca es también cruce de caminos, por un lado del que va hacia el Collado de Añisclo y Pineta, y por otro del que gira hacia Góriz. Vemos, por primera vez, marcas del GR-11.


El lugar es ideal para vivaquear, ya que hay varios puntos con una mullida hierba y el agua está asegurada. Pensábamos plantar nuestro toldo al abrigo de unos arbustos que nos protegían del fuerte viento norte, pero una amabilísima pareja nos cedió su lugar en la cabaña; ellos tenían una tienda de alta montaña e insistieron en que durmiéramos a resguardo del viento y de la helada de la noche. Nuestro agradecimiento para ellos. La cabaña es pequeñita, con cabida para no más de tres personas. Hay unas lonas de tiendas de campaña en el suelo que sirven de perfecto aislante. Con una de ellas y unos palos nos fabricamos una improvisada puerta, y con esto ya teníamos una estancia de auténtico lujo. Los 4º bajo cero del exterior no se notaron mucho, calculo que ganamos unos 4-5 grados allí dentro y pudimos dormir muy bien. Existe, así mismo, un abrigo natural al lado de la caseta; es un hueco debajo de una característica roca en el que pueden llegar a caber dos personas. Un poco más abajo hay otro hueco bajo otra roca suficiente para una persona.


DESCRIPCIÓN ITINERARIO 2º DÍA: FUENBLANCA - COLLADO AÑISCLO - SAN URBEZ


Al día siguiente salimos a las 8:30 tras desayunar y recoger nuestras pertenencias. Todavía medio dormidos y con el viento gélido norte sacudiéndonos cada vez más fuerte, fuimos aproximándonos al ya visible Collado de Añisclo. Parece que queda cerca, pero necesitamos dos horas para llegar hasta él. El camino es evidente, basta con seguir las marcas del GR y la bien marcada senda que supera los diversos escalones naturales que forma el incipiente río Bellós. Supongo que en época de deshielo estos escalones se convertirán en majestuosas cascadas; ahora, huelga decirlo, apenas cae un hilo de agua. Vimos infinidad de sarrios en diferentes manadas, son más asustadizos que sus vecinos de Ordesa.

Una vez arriba el panorama se abre hacia el Este: vemos por primera vez el valle de Pineta, resplandeciente, otoñal y lo que más nos llama la atención: queda muy, muy abajo. Impresiona el desnivel y la inclinación del GR hacia esta vertiente. Merece la pena desplazarse 5 minutos hacia la izquierda para apreciar también el Balcón de Pineta. Son, en definitiva, unas vistas magníficas que justifican el haber alargado la excursión hasta aquí. Eso sí, la sensación de frío era muy grande a causa del vendaval que soplaba, por lo que optamos por permanecer pocos minutos, los suficientes para tomar varias fotos.





La vuelta la realizamos por el mismo camino, tardamos en total unas seis horas desde el collado hasta San Úrbez, incluidas las paradas para comer y recoger los bultos. A pesar de haber salvado un desnivel ascendente de unos 750 metros y de otros 1500 descendentes no nos encontramos muy cansados; creo que ayuda mucho la placidez del camino, bien trazado y con pocos tramos rocosos. Me llevo muy buen sabor de boca de este cañón, repetiré seguro.










04 - La vegetación crece donde puede, incluso sobre las rocas

05 - La Punta de las Olas domina la parte alta del cañón

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