|
¡Tranquilo Tampico! Creo que LluisS te ha dado una respuesta un poco centrada en 'lo riesgos', que intentaré completar.
Nevero es una acumulación parcial de nieve. Cuando está todo tapado de nieve (invierno normalmente) no se dice que hay neveros, sino que está nevado. Cuando hay alternancias de piedra o hierba con nieve (primavera o verano normalmente), esos manchones de nieve los llamamos neveros.
Los neveros suelen estar donde se acumula nieve, pues al fundirse la capa 'normal' quedan sólo estas acumulaciones. Sitios adecuados son las vaguadas, torrenteras, rinconadas, repisas de una ladera, etc.
Un glaciar es un nevero que no se funde en ningún momento del año. Ese hielo suele tener una cierta movilidad ladera abajo, si el glaciar está vivo.
Propiamente la rimaya es la grieta que separa el hielo móvil de un glaciar de la ladera fija, normalmente rocosa. Se suele abrir en verano, por desplazamiento del glaciar.
Como en el Pirineo cada vez tenemos menos glaciares que se muevan, es más frecuente llamar rimaya a una grieta entre un nevero y una ladera rocosa. Estas grietas de fusión son muy frecuentes en verano, pues el sol calienta más la piedra que la nieve, y la irradiación de la piedra funde la nieve que tiene enfrente.
Tras estas definiciones, unas consideraciones prácticas aplicables al Pirineo:
Invierno
Cuando nieva, se tapa todo de nieve. (Ni neveros ni rimayas). Mientras la nieve no se endurece, el peligro son los agujeros ocultos bajo la nieve. Por ejemplo, en una pedrera de tamaño medio o grande puedes hundir el pie en una grieta entre 2 piedras. O si ha nevado sobre un arroyo, puede haber un puente de nieve que no te sostenga.
Lo peor que te puede pasar es que la nieve oculte una sima. Por este motivo, no es adecuado visitar Larra al principio del invierno.
La principal precaución es evitar los sitios complicados hasta que la nieve se asiente. Por otro lado, el riesgo de aludes puede ser considerable.
Verano
Cuando la nieve comienza a fundirse, quedan los neveros, y en sus bordes pueden aparecer rimayas, si la roca es vertical. Como éstas están en sus bordes, son un riesgo muy localizado, y normalmente fácil de evitar. Es cuestión de pinchar fuerte con el bastón, el piolet, e incluso la bota (manteniendo el peso sobre el otro pie) para romper la parte de nieve débil y tener claro donde podemos apoyar.
Es raro que haya una rimaya de fusión oculta, pues requiere una nevada posterior que oculte la grieta. Puede ser más frecuente una rimaya típica en un glaciar.
Hay riesgos mayores en los neveros:
- Grietas (o simas) ocultas: al disminuir el espesor de la nieve, puede que no sostengan a quien en invierno sí lo hacían.
Es cuestión de evitar estas zonas hasta que la nieve no se retire.
- Puentes de nieve débiles sobre arroyos: en mi opinión es el mayor riesgo, que a veces obliga a dar amplios rodeos. El agua que corre por dentro del nevero lo va fundiendo 'de abajo a arriba', por lo que uno puede ver un amplio nevero y no darse cuenta de que alguno de sus puntos centrales no son sólidos. Caer en una poza de agua de fusión no es muy agradable; y puede ser difícil salir.
La precaución es evitar esas zonas. El agua de torrente mete ruido, avisa. Y en caso de tener que pasar, pues palpar el terreno y tener cuidado.
Un sitio típico serían las cascadas previas al refugio de Serradets, subiendo desde Bujaruelo. Si coincide un abundante deshielo con una abundante capa de nieve en la zona... hay que tener MUCHO cuidado.
Por suerte, los cauces de los ríos suelen ser conocidos, y es cuestión de evitar esos puntos dudosos.
¡Vaya rollo! Espero que te sirva de orientación. Ya ves que los riesgos están relativamente acotados, especialmente en invierno, y que la experiencia ayuda mucho a evitarlos.
También es recomendable llevarse bien con el Angel de la Guarda ;-)) , para los agujeros ocultos imprevisibles... que por suerte suelen ser escasos.
Los chicos de Ordesa... no conozco los detalles, pero tengo alguna sospecha:
- 'Andar junto a la rimaya' suena muy mal: las rimayas se cruzan, con cuidado, no se recorren.
- Además 'caía agua': casi seguro que en la base de uno de los muros rocosos que interrumpen la bajada a Góriz. Estos muros, altos, se suelen esquivar por la parte E. Con mucha nieve es tentador bajar por el centro del valle, y del muro bajar al nevero que está 'ahí al lado', sin tener en cuenta el riesgo de un nevero adosado a un muro vertical orientado al S...
=> Conclusión, mejor no confiarse, y seguir el camino habitual, que por algo va por donde va: por donde hay menos riesgo. Repito que no juzgo lo que realmente les pasó, pues no conozco todos los detalles.
Un saludo!