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Hola jojan. Primero decirte que tu manera de vivir la montaña es común a la de muchos de nosotros en nuestros inicios. Luego intentas un tresmil y descubres que también está muy bien y luego otro y otro y ya estás liado como tantos de los habituales de esta web. Eso no significa abandonar el gusto por subir a un ibón, hacer un travesía sin coronar picos o pasear por un hayedo en otoño. Así que piénsate donde te metes, que una vez que empieces con los tresmiles, luego ya no se puede parar (es broma, claro). En cuanto a la pregunta del garmo, yo te diría que he subido bastantes picos que no llegan a 3000 m. que me han parecido mucho más exigentes que tresmiles de renombre. Ten en cuenta el desnivel que has de superar en cada caso. Hay veces que para subir a un dosmil se parte desde mucho más abajo, y se tiene que superar más desnivel que si fueras a un tresmil. La diferencia creo que es más notable en condiciones invernales, ya que es más probable encontrar nieve, y algunas de sus dificultades más peligrosas, como son los aludes o el hielo, cuanto más arriba estés. En conclusión, si fueras a subir mañana, por ejemplo, creo que te será más fácil subir al Garmo que a Collarada. Que te vaya bien!!!
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