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Noticia: Linces, osos pardos y niños

Tengo interés en proteger a los linces ibéricos -tampoco me importa que sean euroasiáticos-, y a los osos pardos -los he visto en los Picos de Europa y son magníficos-, y a las águilas imperiales y buitres leonados, y a toda clase animales. Estoy en contra del maltrato a los animales, casi todas las semanas recibo correos electrónicos al respecto. ¿Y el niño que va a nacer -el nasciturus del derecho romano y al que se refiere el Tribunal Constitucional en un sentencia que ahora se pretende obviar? ¡También hay que protegerlo, más aún todavía que a los animales mencionados y otros por razones nítidas: pertenecen a la raza humana!

Polémica ha provocado la campaña de la Conferencia Episcopal Española. Partidarios del aborto, ecologistas y toda suerte de persona que no quiere perder la etiqueta de "progresista" se han lanzado al ruedo con sus críticas. Yo me pregunto si se ha cumplido una vez más el dicho popular: quien se pica, ajos come. Sí, creo que sí.

Y se han "picado" porque la campaña señala la incongruencia a la que estamos asistiendo: preocupación casi máxima por los animales y desprotección casi máxima por los niños por nacer. Y los científicos lo han dicho alto y bien caro: el embrión y el feto son seres vivos distintos al de la madre.

No lo entiendo, ¿somos "progresistas" por defender especies animales que están en peligro de extinción" y somos "progresistas" por defender el aborto libre o casi? ¿Se es "progresista" por defender la vida o se es "progresista" por defender la vida selectivamente y dejar de un lado al que va a nacer? No lo entiendo. Bueno, quizás debería decir que no lo quiero entender. Entender lo entiendo: estamos ante la "cultura de la muerte", estamos ante la imposición, prácticamente de modo tiránico, de unos principios ideológicos, estamos ante el intento de reducir la vida humana al interés personal, y también egoísta, de cada cual.

No me considero ni progresista ni conservador, soy solamente un ciudadano libre que piensa por sí mismo -soy libre porque me pertenezco a mí mismo y no a ninguna ideología o partido o sistema-. Si considero que hay que luchar por erradicar la violencia machista, lo hago, y con todas mis fuerzas, eso sí, sin buscar etiqueta alguna. Si considero que el aborto rebaja la condición humana y social, lucharé, y con todas mis fuerzas, para que nada desintegre la persona y la sociedad.

Fuente: lasprovincias.es