|
Primera vez que entraba en un refugio de montaña, a pesar de no realizar ninguna actividad de montaña por la zona, nos acercamos al valle para conocerlo y comimos allí.
El refugio está limpio y bien cuidado, con varias mesas de madera robusta, una pequeña barra como de bar y una cocina que prepara una comida riquísima.
Recibimos un trato por parte de las personas que trabajaban ahí muy bueno, al igual que el de la gente que estaba ahí comiendo, por 10 euros, 8 en caso de llevar la tarjeta de federado, comimos muy bien.
Lastima el aspecto exterior repleto de grandes obras para construir viviendas o cualquier otra cosa, el progreso lentamente va destruyendo la naturaleza.
|