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Suscribirse al canal contenidos Ascensión a el Besiberri del Mig N (3002 m) por bardamina -- 29/12/2019
Vía: (Presa de Cavallers - Barranco de Riumalo - Pas de Trescazes) --
(115 visitas)
  • Hora de salida: 6
  • Hora de llegada: 17
  • Meteorología: Sol
  • Dificultad: Bastante dificil
  • Días: 1
  • Tipo: Ascensión
  • Gps: Sin fichero GPS
  • Sin panorámicas
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Besiberri del Mig N  (3002 metros)
En rojo el ascenso y en azul el descenso
En rojo el ascenso y en azul el descenso
PICO SIMÓ O BESIBERRI MIG NORD (3002)
29/12/2019


FICHA TECNICA:

- SITUACIÓN: Parque Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.
- ASCENSIÓN REALIZADA POR: Cuña y Sergi
- INICIO: Parking Presa Cavallers.
- ALTITUD INICIO: 1650 metros, parking inferior Presa de Cavallers.
- ALTITUD MAXIMA: 3003 metros, cima del Besiberri Mid Sud.
- TIEMPO TOTAL INVERTIDO: 10:40h.
- DIFICULTADES: Subimos abriendo huella durante toda la ascensión, muchos tramos donde te hundías hasta la rodilla y dificultaba la progresión.
- CLIMATOLOGIA: Sol.
- SEÑALIZACION: En invierno apenas huellas en la nieve, tuvimos que seguir nuestra orientación.
- MATERIAL: Material de abrigo propio de una invernal. Además de crampones, piolet y gafas de sol.

- DESNIVEL TOTAL: Parking Inferior Presa Cavallers (1600) – Besiberris del Mig (3003)  1403 metros de desnivel.



CIMAS DEL DÍA:

- Besiberri Mig Sud o Pic Jolís, 3003 metros.
- Besiberri Mig Nord o Pic Simó, 3002 metros.




HORARIOS Y ALTITUDES:

00:00 : Parking Inferior de la Presa de Cavallers (1600)
01:35 : Planell de Riumalo (1890)
03:55 : Estany de Riumalo (2495)
06:30 : Pas de Trescazes (2909)
06:40 : Besiberri Mig Sud (3003)
07:05 : Besiberri Mig Nord (3002)
07:25 : Pas de Trescazes (2909)
08:20 : Estany de Riumalo (2495)
09:30 : Planell de Riumalo (1890)
10:40 : Parking Presa Cavallers (1600)




INTRODUCCIÓN:

Llevábamos mucho tiempo esperando la ocasión de poder volver a los Pirineos y aprovechando las vacaciones de Navidad y que el pronóstico del tiempo era inmejorable, decidimos organizar esta escapada para poder subir estos dos tresmiles. Ésta va a ser nuestra primera ascensión invernal, y nuestra idea era ascender utilizando los crampones y el piolet.
Estas cimas no suelen ser muy transitadas por la gente, más bien son de aquellas cimas que tan solo visitan los coleccionistas, esto hizo que no nos cruzásemos con nadie en ningún momento, y también hizo que tuviéramos que abrir huella durante toda la ascensión. La realidad es que según el Institut Cartogràfic de Catalunya, estas dos cimas no alcanzan la altura de los 3000 metros, sino que su altura es de 2994m. Sin embargo, están catalogados como tresmiles en la lista oficial, así que había que hacerlos.



APROXIMACIÓN:

Desde Barcelona cogemos la autovía A2 que nos lleva hasta Lérida. Desde Lérida tomamos la autovía A-14 hasta llegar a Alfarrás, donde cogemos la N-230 y que no abandonaremos hasta llegar al Pont de Suert, dónde pasamos la noche. Al día siguiente de buena mañana seguimos por la N-230 hasta llegar al desvío de la Vall de Boí, donde giramos por la carretera L-500 hasta su final, el parking de la presa de Cavallers.




DESCRIPCIÓN:

1r día:
Salimos de Barcelona el 28 de Diciembre sobre las 16h, puesto que por delante teníamos un buen viaje hasta llegar al Pont de Suert, dónde íbamos a dormir. Tras una larga tarde en el coche, llegamos sobre las 20h a la capital de la Alta Ribagorça. Nos instalamos en el apartamento y bajamos a comprar la comida para el día siguiente y cenar algo por allí. Estamos a finales de año y la temperatura es muy fría, estando por debajo de los 0 grados durante toda la noche. Volvemos al apartamento sobre las 22h, y con intención de acabar de preparar las mochilas e irnos pronto a dormir, puesto que al día siguiente nos tendremos que levantar a las 4h de la mañana.

2º día:
El despertador suena a las 4:30h de la madrugada en el momento más duro del día, y eso que precisamente no será un día tranquilo… Desayunamos algo en el apartamento y nos preparamos todo para salir en dirección a la Presa de Cavallers.
Bajamos a la calle y la temperatura es de -5 grados, así que sin entretenernos mucho nos metemos en el coche. Por la noche habíamos puesto un cartón en el cristal del coche para evitar que se congelara, y pudimos salir sobre las 5:30h hacia el parking. Tenemos unos 25-30 min en coche hasta llegar al parking del embalse. Ya nos habíamos informado los días anteriores de que el parking superior de la presa se encontraba cerrado debido a la presencia de hielo en la carretera y que estaríamos obligados a aparcar en el parking de abajo, que está un par de kilómetros antes.
Llegamos al parking sobre las 6h, y tan solo estamos nosotros y un par de coches más aparcados. Nos acabamos de abrigar bien y con la luz de los frontales, puesto que todavía es de noche, iniciamos la ascensión. Dejamos el coche a 1600 metros y nos vemos obligados a subir por la carretera asfaltada que sube en zigzag hasta la presa de Cavallers. Como he comentado antes, son cerca de 2 kilómetros, y supera un desnivel de unos cien metros, cosa que nos hace entrar en calor rápidamente. En unos veinte minutos llegamos a la presa de Cavallers, y todavía nos vemos obligados a llevar el frontal puesto. Tomamos la senda que sale de la misma presa y que la rodea por su margen derecho. El primer tramo de la ascensión consiste en rodear toda la presa hasta su orilla opuesta, y todo esto sin ganar apenas altura. A los diez minutos del inicio debemos pararnos a ponernos los crampones, puesto que el camino se convierte en una lengua de hielo y ya no nos los íbamos a quitar en toda la jornada.

Continuamos rodeando la presa y vemos como la luz del alba se empieza a mostrar tímidamente. Nos encontramos con ciertos tramos donde el hielo desaparece, y debemos progresar con los crampones por la senda normal, esto nos retrasa bastante, aunque consideramos que era absurdo quitarnos los crampones para unos metros. Llevamos una hora y ya hemos rodeado toda la presa. Aquí el camino nos confunde un poco, aunque está bien señalizado con palos de color amarillo, cuesta distinguirlos a lo lejos por la oscuridad y esto hace que nos desviemos levemente hacia el torrente. Nos damos cuenta del error y rectificamos de nuevo a la senda principal, ganando altura por un zigzag bien señalizado y que nos deja directamente en el Planell de Riumalo, 1890 metros.
Cruzamos le puente de madera que cruza el torrente y nos encontramos con un indicador que bifurca la senda que se dirige al Refugio de Estany Negre y el que se dirige al Barranco de Riumalo. El sendero del refugio es el que utilizaríamos si fuéramos a la Punta Alta, sin embargo, como nuestros objetivos eran los Besiberris, nos dirigimos hacia el Barranco de Riumalo. A partir de este punto ya nos vamos a encontrar nieve continua en la que nosotros seremos los que tendremos que ir abriendo huella. Superamos una fuerte pendiente que nos deja a las puertas del barranco. En este punto no vemos clara la continuación, puesto que no sabíamos con certeza si el camino correcto era por el mismo torrente o debíamos subir por el bosque para evitarlo. Nosotros decidimos girar a la derecha e ir por el bosque, en el descenso comprobaríamos que la ruta correcta era por el mismo torrente.
Ganamos altura rápidamente, por en medio del bosque, y por primera vez nos podemos quitar las luces de los frontales. Delante nuestro podemos contemplar la solitaria Punta Alta de Comalesbienes, un tresmil que queda aislado y que pertenece al sector de los Besiberris. Seguimos progresando por el bosque hasta llegar a su final, donde aparece un rellano en el que desaparece la vegetación. Sin duda el paisaje es inmejorable, acostumbrados a ver estos lugares sin nieve en verano, poder disfrutar de esta estampa nevada, con el Besiberri Norte asomando la cabeza al final del valle, es todo un privilegio. Al no haber marcas en la nieve nos vemos obligados a guiarnos por nuestra intuición, y tratamos de diseñar una ruta lo más directa posible para remontar el valle. Superamos una fuerte pendiente en zigzag, donde en ciertos puntos la calidad de la nieve no era la mejor y nos hundíamos, dificultando así nuestra progresión. Superada ésta primera pendiente vertical, realizamos un flanqueo para soslayar un muro rocoso formado por estalactitas y totalmente congelado. Una vez realizado el flanqueo, encaramos una pronunciada canal de unos 40-45 grados, donde la nieve está en malas condiciones y nos hundimos hasta las rodillas en ciertos puntos. Mirando el GPS nos damos cuenta de que estamos siguiendo una ruta demasiado directa y nos sestamos alejando del sendero que recorre el Valle de Riumalo. Decidimos continuar adelante por la vertical canal y tratar de corregir nuestro error más adelante. Con mucho esfuerzo, superamos la pronunciada canal que nos podríamos haber ahorrado, y delante nuestro divisamos un amplio collado al que dirigimos nuestros pasos. Cerca de las 10h de la mañana alcanzamos el collado y nos encontramos con un pequeño ibón totalmente cubierto por la nieve. Decidimos parar a almorzar, puesto que la subida que habíamos realizado hasta el momento nos obligaba a descansar un rato. Sin embargo las vistas cada vez eran mejor. El sol empezaba a salir por detrás de la Punta Alta, que podíamos contemplar justo delante de nosotros. También podíamos ver toda la subida que tendremos que recorrer hasta llegar a la base de la cresta Besiberris. Almorzamos sin duda en un lugar privilegiado, y analizando el GPS confirmamos que nos hemos desviado demasiado hacia la izquierda, cuando deberíamos haber subido por el centro del barranco.

Retomamos la marcha superando un fuerte desnivel por una gran loma que va dejando abajo el pequeño ibón donde habíamos desayunado. Nos encontramos a 2300 metros de altitud y ya tenemos clara la ruta que debemos seguir para corregir nuestro erros y llegar al Estany de Riumalo. Seguimos subiendo por una pala inclinada y ya podemos ver cada vez más cerca la cresta de los Besiberris, aunque para llegar a ella todavía tendremos que esforzarnos un poco más. Llegamos a una especie de depresión, donde tenemos la opción de perder altura y luego volver a subir o realizar un flanqueo sin perder altura hasta llegar al lado que tenemos ante nosotros. Nosotros optamos por el flanqueo y conseguimos llegar al otro lado de la depresión sin problemas. Aunque estemos a 29 de Diciembre, la temperatura es cálida, y hace un día espléndido que nos permite disfrutar de todas las vistas que tenemos. Delante podemos ver La Punta Alta y el Montardo, dominando nuestro campo de visión que por detrás reconoce un sinfín de montañas completamente nevadas. Sin duda el paisaje es espectacular y eso nos da moral para seguir adelante. Conseguimos superar una fuerte pendiente y llegamos por fin a un gran circo donde está ubicado el Estany de Riumalo. Nosotros, por eso, nos encontramos unos cien metros encima del lago, ya que al habernos desviado anteriormente, hemos salido en este punto. Ahora ya podemos ver la cresta que une el Besiberri Norte con los Besiberris del Mig completa y la parte de ascensión que nos queda para llegar a la cima.
En este punto tenemos que girar a la izquierda en busca de una canal que lleva al collado que queda justo debajo del Besiberri Mig. Desde el Estany de Riumalo la canal es muy evidente, ya que queda encajonada entre dos grandes paredes y conduce a un collado que queda en la parte superior. Desde el punto donde nos encontramos, no podemos bajar hasta el Estany e iniciar la canal desde abajo, y nos vemos obligados a llegar al collado mediante un flanqueo muy vertical y expuesto. Es lo que tiene desviarse de la ruta, ahora nos vemos obligados a superar este tramo para alcanzar el collado, que desde el Estany de Riumalo, se alcanzaría sin problemas. El flanqueo es expuesto, pero a diferencia de lo que habíamos encontrado hasta entonces, la nieve está en buenas condiciones y eso nos permite avanzar con seguridad. Una vez superamos el tramo más vertical la pendiente se suaviza y alcanzamos el collado tras una pequeña pendiente que de nuevo dispara las pulsaciones. Aunque la temperatura es cálida y el día es soleado, empezamos a sufrir la irritación del frío en las manos y en los pies, y eso hace que nos detengamos en el collado a volver a entrar en calor. Tanto el flanqueo como la canal se encuentran encajonados entre dos grandes paredes y eso lo tapa de la luz del sol, es por este motivo por el que se nos empiezan a congelar las extremidades, aunque una vez en el collado, donde el sol ya nos volvía a luminar, entramos de nuevo en calor.
Nos encontramos justamente debajo de las dos cumbres que queremos subir, a 2700 metros de altura. Desde el collado se abre un pequeño circo que culmina en una arista que proviene del Pas de Trescazes, al cual nos dirigimos. En verano, no sería necesario rodear las cumbres por debajo y subirlas por el Pas de Trescazes, sino que se podría subir directamente en línea recta hasta la misma cima. Nosotros, por eso, decidimos rodear las cumbres por la base ya que la pendiente de nieve disminuye y la calidad de la nieve es mejor. Seguimos adelante dejando las cimas del Besiberri Mig a nuestra derecha en busca de la arista que culmina en el Pas de Trescazes. Ganamos altura rápidamente y las vistas cada vez son mejores. Llegamos al Pas de Trescazes, 2909, desde donde ya podemos ver la otra vertiente, la del Vall de Besiberri i el magnífico macizo de las Maladetas – Aneto al fondo. La estampa desde este punto es preciosa, ya que se ve una gran línea de cumbres y valles cubiertos de nieve, sin duda un paisaje que compensa todo el esfuerzo que cuesta llegar hasta allí.

Desde este punto, giramos a la derecha en busca del tramo de arista que nos llevara directos a la cima del Pic Jolís. La nieve está blanda, ya que le ha dado el sol durante unas cuanta horas, y esto hace que la progresión en los últimos metros sea complicada. La arista no tiene ninguna dificultad a destacar, siempre por la vertiente de Riumalo superamos los últimos metros de arista y llegamos a la cima del primer 3000 de la jornada, el Besiberri Mig Sud o Pic Jolís, 3003 metros. Desde aquí podemos ver también la cresta que se dirige al Besiberri Sud y al Comaloformo, y todo el Valle de Besiberris que culmina en la canal que da acceso al Collado de Abellers. Hacia el Norte podemos ver en primer plano la arista que une con la cima del vecino Pic Simó y al fondo la imponente cresta que se dirige al Besiberri Norte. También se puede contemplar en primer plano la Punta Alta y detrás suyo las cumbres más altas de todo el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.
Son alrededor de las 13h y la sensación térmica es calurosa a pesar de estar bajo 0 grados. La verdad es que hemos tenido mucha suerte con el día que nos ha hecho y que nos permite quitarnos los guantes por un momento para hacernos las fotos en la cima y disfrutarla tranquilamente. Después de un buen rato haciendo fotos, reanudamos la marcha en busca del Pic Simó. Destrepamos unos metros hasta llegar a la arista que los une. La arista no presenta ninguna dificultad, salvo que es un tanto estrecha y tenemos que tratar de ir siempre por la vertiente de Riumalo. En verano no sería nada más que un corto tramo de arista sin ninguna dificultad a destacar. Superamos el tramo de arista y llegamos a la base de la cima del Pic Simó. En este punto nos encontramos con un muro de unos 3 o 4 metros que con nieve resultaría complicado de superar. Tratamos de buscar una alternativa para poder llegar a la cumbre y rodeamos la cima por debajo por la vertiente del Valle de Besiberri. Este tramo es el más delicado del día, ya que tenemos que ir con mucho cuidado puesto que un resbalón nos llevaría al fondo del valle. Conseguimos rodear la cima y una corta canal nos lleva a una brecha que está a escasos metros de la cima del Besiberri Mig Nord que resulta tan estrecha que tenemos que subir primero uno y luego el otro. Cerca de las 13:30h llegamos a la cima del segundo 3000 del día, el Besiberri Mig Nord o Pic Simó, 3002 metros. Desde este punto tenemos una mejor perspectiva de la respetuosa cresta que se dirige al Besiberri Norte. Sin entretenernos mucho, nos hacemos la foto en la cima y retomamos el regreso al otro Besiberri Mig. Descendemos por la corta chimenea por la que habíamos subido y con cuidado rodeamos la cumbre que acabamos de subir en busca de la arista de nuevo. Una vez en la arista deshacemos el tramo recorrido anteriormente para llegar de nuevo a la cima del Pic Jolís.
Sin entretenernos mucho, pasamos de nuevo por la cima del Besiberri Mig Sud e iniciamos el descenso en busca del Pas de Trescazes. En este tramo tenemos que prestar especial atención puesto que la arista desciende verticalmente y las condiciones de la nieve no son las mejores. Unos metros antes de llegar al Pas de Trescazes, encontramos una canal que nos dejaría justo en la base de las cimas, es decir, en el collado descrito anteriormente realizando una bajada mucho más directa. Sin pensarlo mucho encaramos el descenso de la canal, el primer tramo bastante vertical pero que descendemos cómodamente dando pequeños saltos y jugando con el equilibrio en cada movimiento. Disfrutamos este descenso, puesto que los últimos metros nos dejamos deslizar de culo como si se tratase de un gran tobogán y en breves minutos llegamos de nuevo al pequeño circo que forman las cumbres de los Besiberris del Mig. Lo que nos había costado tanto en el ascenso nos hizo disfrutar como nunca en el descenso. La nieve estaba blanda y convirtió todo el valle de Riumalo en un gran tobogán por el que bajamos deslizándonos de culo. Perdíamos altitud a una velocidad rapidísima y en tan solo una hora llegamos de nuevo al Estany de Riumalo. Aquí paramos a comer algo y disfrutar de las escandalosas vistas que tenemos, con la estampa de la cresta de los Besiberris delante nuestro con los rayos del sol iluminándola.

Sin perder mucho más tiempo iniciamos el rápido descenso por el Valle de Riumalo. Es increíble lo que cuesta subir y la facilidad y rapidez con la que se desciende, en menos de una hora descendemos todo el Valle y llegamos de nuevo a la Pleta de Riumalo. Éste último tramo fue de lo mejor del día, vimos como el sol se iba escondiendo poco a poco y sus rayos iban desapareciendo poco a poco tras la Punta Alta. Una vez en la Pleta de Riumalo, nos quitamos los crampones y rodeamos la presa de vuelta hasta llegar de nuevo al parking de la Presa de Cavallers, donde acaba la actividad. Finalizamos la jornada con más de 1400 metros de desnivel positivo, casi 11 horas de actividad y con la sensación de haber disfrutado a lo grande de un escenario inmejorable el cual no estábamos acostumbrados a ver todo teñido de blanco.
Desde el parking de la presa, tan solo quedaba descender los dos kilómetros de carretera hasta llegar al parking inferior, donde teníamos aparcado el coche.



RESUMEN:

Sin duda una de las mejores actividades que hemos realizado en Pirineos. La estampa invernal de las montañas que tantas veces habíamos visto sin nieve nos dejó sin palabras. Nos dejó muy buen sabor de boca y disfrutamos a lo grande durante toda la actividad, el día que nos hizo fue excelente y conseguimos sumar dos tresmiles más para la cuenta.
La mejor manera de despedir el 2019 y siempre con la mejor compañía, aunque faltaba mi compañero de equipo… a la propera vens papa! ;)


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