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Vías Ferratas Ferrata La Teresina por mandril -- 13/10/2007
Jornada: (Única) --
(8763 visitas)
  • Zonas: Himalaya, Andorra,
  • Duración sin descansos: 04:15
  • Meteorología: Sol
  • Dificultad: Dificultad media
  • Días: 1
  • Num. Personas: 2
  • Tipo: Vías Ferratas
  • Desnivel de subida: 550 metros
  • Desnivel de bajada: 550 metros
  • Distancia: 3500 metros
  • Agua: No hay
  • Grado de la vía ferrata: Medio
  • Grado de exposición: M2
  • Tipo de roca: Conglomerado
  • Tiempo de aproximación: 00:25
  • Equipamiento de la vía: Vía totalmente equipada aunque con algunos elementos en mal estado o muy viejos
  • Observaciones: Acceso en coche y aproximación a la ferrata sin problemas. Requiere esfuerzo físico. Gente con vértigo que ni se plantee hacerla
  • Gps: Sin fichero GPS


Ferrata La Teresina  
Recorridos de subida y bajada
Recorridos de subida y bajada
La Vía Ferrata de la Teresina es la más antigua de Catalunya y la más famosa del macizo de Montserrat. Se trata de un recorrido variado, bien equipado en su totalidad con cables, cadenas, grapas y escalones que salva un desnivel de 550 metros, siendo el punto más alto que alcanzaremos la Miranda de Sant Jeroni, la cima de Montserrat, con 1236 metros. A mitad de la vía coronaremos otra cima, ésta muy aérea: el Cim de Santa Cecília, de 1079 metros.

Es un ferrata exigente físicamente ya que salvaremos un desnivel importante en relativamente poco tiempo y es en el último tramo donde deberemos hacer el mayor esfuerzo de brazos en una chimenea totalmente vertical. Aconsejo que personas que tengan vértigo ni se planteen hacerla ya que gran parte del recorrido transcurre por zonas sumamente aéreas y la impresión que tendremos de vacío será importante.


CARTOGRAFÍA: Montserrat (Editorial Alpina, escala 1/5.000)


MATERIAL: Kit de ferrata: arnés, casco y disipador. Hay un rápel de 20-25 metros que no es necesario realizar, pero sí recomendable. Las botas de montaña son quizá el calzado más aconsejable para hacer el recorrido aunque con bambas de trekking también iremos cómodos.


ACCESO EN COCHE: Hay que ir por la A-2 dirección Barcelona o Lleida y coger la C-55 a la altura de Abrera. Seguiremos por esta carretera 15 km hasta Monistrol de Montserrat. Aquí cogeremos la BP-1121, que es la carretera que sube al Monestir de Montserrat. Justo antes de las barreras que marcan el recinto giraremos a la derecha en una curva muy cerrada y en un par de kilómetros por la BP-1103 llegaremos al Monestir de Santa Cecília, donde hay un parking en el que dejaremos el coche. Para los que les interese hacer noche, aquí se encuentra el Refugi de Santa Cecília que, sin ser un lujo, está en un estado correcto para pasar un par de noches.


Punto de partida: Monestir de Santa Cecília, a 686 m
Punto más alto: Miranda de Sant Jeroni: 1236 m
Tiempo aprox: unas 3h 15' + 45' de bajada
Desnivel del recorrido: 550 m


APROXIMACION: Desde el coche vemos gran parte del recorrido que vamos a hacer, por lo menos hasta el Cim de Santa Cecília, y las paredes que tenemos encima nuestro imponen respeto... y mucho. Desde el parking cruzamos la carretera, vamos hacia la derecha y a muy pocos metros vemos que sale un camino. Lo cogemos. Al principio es muy estrecho y transcurre entre matorrales a medida que vamos subiendo. Si ha llovido y está algo embarrado será fácil pegar un patinazo. De golpe la pendiente se suaviza, justo cuando hay una bifurcación donde habrá que seguir a la derecha. Vemos una línea eléctrica que baja por un barranco y ésa es la referencia que debemos coger. Llegamos a éste y lo cruzamos a la altura de una caseta de hormigón, pero no debemos sufrir ya que el 99% de los días del año baja seco. Eso sí, el día que llueva con ganas... Ya cruzado, el camino transcurre otra vez entre mucha vegetación pero ahora por el otro lado del barranco hasta que llega el momento de meternos en él.
Estamos situados en la Canal de Sant Jeroni, la cual recorreremos tanto para bajar desde la Miranda como para hacer la aproximación a la vía. Vamos ganando altura por el fondo, salvando piedras y rocas por donde mejor nos parezca, hasta que vemos una cadena a mano izquierda fijada a una pared. Es la primera ayuda artificial que tenemos. Seguimos subiendo y al poco nos encontramos con que la canal se bifurca. Por la de la izquierda vemos que sigue la línea eléctrica pero nosotros debemos coger la de la derecha. Hasta aquí habremos hecho el mismo camino de subida que de bajada, el resto del recorrido transcurre cada uno por una zona. Al poco encontramos otra cadena que nos ayudará a superar un pedrolo enorme en medio del camino.
Una vez adentrados en la canal de la derecha remontamos barranco arriba superando grandes rocas caídas. Debemos estar atentos a desviarnos otra vez a mano derecha para coger la ferrata correcta ya que si seguimos de frente empezaremos a hacer la de la Canal del Mejillón, mucho más directa, técnica y difícil que la nuestra. Una cadena a nuestra derecha nos indica que aquí empieza la Teresina así que no nos lo pensamos dos veces y tiramos para arriba. Hemos tardado unos 20-25 minutos desde los coches en hacer la aproximación.


LA VIA: Superadas las primeras cadenas remontamos el camino sin dificultad. Al poco nos metemos por debajo de dos rocas a modo de ''túnel'', ayudándonos de más cadenas y de las primeras grapas bien fijadas a las rocas. Es un paso encajonado donde hay que hacer algún movimiento raro si llevamos mochila para poder pasar.

Seguimos subiendo, ahora por entre maleza y vegetación y cuando parece que el camino se acaba al toparnos de frente con una pared, encontramos la salida de esta zona a la derecha. De repente parece hacerse de día ya que dejamos atrás la ''selva'' en la que nos habíamos metido y aparece el famoso puente de roca de la Teresina. Una gran piedra cayó en sus tiempos uniendo los contrafuertes del Cim de Santa Cecília con el camino que estamos siguiendo de tal manera que si ésta no estuviese, probablemente habría sido necesaria la instalación de un puente tibetano o sistema similar para superar este paso. Si os quedan dudas de si sufriréis vértigo durante el resto de la vía, plantearos el puente: si lo superáis, no tendréis problema en completar el resto de ferrata; si por el contrario veis que no seréis capaces de pasarlo, es el momento de dar marcha atrás ya que más adelante el camino se vuelve incómodo para volver. La impresión aérea aquí es enorme ya que estamos colgados justo encima del barranco por el que acabamos de subir. Aún así es una zona muy bien equipada, con anchos escalones bien fijados a la roca y con cable de vida en todo momento. El avance no es muy rápido ya que el cable va cambiando su paso por dentro y fuera de los escalones alternativamente por lo que deberemos abrir y cerrar mosquetones varias veces en poco rato. Aconsejable entretenerse lo justo en este tramo.

Atravesamos otra zona ahora poco aérea gracias a la vegetación que tenemos a nuestro alrededor hasta llegar a una pared con relativa poca inclinación (unos 60º) por la cual subiremos pegados a una pared que dejamos a nuestra izquierda gracias a la instalación de cadenas y a la fuerza de nuestros brazos. Las vistas sobre el Monestir de Santa Cecília y el Bages empiezan a ser espectaculares. La sensación que teníamos desde coche de que estaríamos volando mientras hacíamos la vía se confirma...

Llegamos a un pequeño resalte cimero situado justo encima de las paredes de Santa Cecília. Debemos tomar ahora el único camino posible, el que se adentra entre matojos y gana altura para, al poco tiempo, volver a superar otra pared, ésta corta y vertical, gracias a otra tanda de escalones grandes y muy bien colocados. La vía gira a la izquierda donde deberemos pasar ahora por un tramo horizontal que superaremos gracias a las grapas que hay colocados de manera desordenada. Podremos asegurarnos perfectamente gracias al cable que tenemos todo el rato. Eso sí, a pesar de no ganar altura, el vacío que tenemos debajo vuelve a ser importante. Hay una piedra a mitad de tramo muy golosa para apoyar un pie y ayudarse: no os engañéis, de tanto pisarla patina un montón así que el que no lo sepa y vaya un poco confiado lo más probable es que pegue un resbalón.

Volvemos a adentrarnos en un trozo boscoso hasta que encontramos a mano derecha otra cadena, gracias a la cual superamos otra pared bastante inclinada y una vez más, muy aérea. Esta zona está separada en dos tramos con una repisa intermedia. En la primera se avanza con las cadenas antes mencionadas y es otro sitio donde no hay que pensarse mucho las cosas y sí centrarse en tirar de brazos para subir. Llegamos al intermedio y encontramos escalones. Subimos por ellos y al final hay una última cadena para superar los metros que nos quedan.

Llegamos a la mitad de la ferrata (más o menos) y el recorrido se bifurca: por la derecha conseguiremos llegar al Cim de Santa Cecília, de 1079 metros de altitud, y con una sensación de estar volando que hará que no queramos movernos un metro más allá de la misma cima. Vemos la imponente cara norte del macizo de Montserrat y la Miranda de Sant Jeroni, punto culminante de nuestra excursión. Al volver cogeremos la dirección de la otra cadena y nos encontraremos con el rápel que hay que hacer. Hasta hace unos años esta bajada sólo estaba equipada para bajar con cuerda pero recientemente se han colocado unas mini-grapas a modo de escalones que permiten descender, aunque lo más aconsejable es la primera opción. El rápel es de 20-25 metros.

Una vez abajo sólo tenemos un camino. Éste se dirige hacia Sant Jeroni pasando al pie de los paredones que tenemos encima, entre árboles y arbustos. Avanzamos por un caminito estrecho superando algún tramo algo comprometido con cuerdas fijadas a la pared, pero sin mayores problemas. Aquí el camino no tiene pérdida en ningún momento y transcurre por zonas de más o menos vegetación. Hay trozos en los que hasta las raíces de algunos árboles nos servirán de ayuda.

Encontramos una zona despejada que se supera como buenamente podemos. No es necesario unirse al cable de vida pero nos dará seguridad en caso de tropezón. Es un tramo inclinado de roca un poco largo que personalmente se me hizo muy incómodo ya que el mosquetón se me enganchó dos veces en los anclajes del cable a la roca, y hasta que conseguí desengancharlo...

Estamos en el sector previo a la chimenea final, pero antes volveremos a caminar por entre árboles y maleza. Hay un momento en que el camino se bifurca: a la derecha vemos una cadena, a la izquierda un camino empinado entre zarzas. Mejor escoger la primera opción ya que si vamos por la segunda acabaremos llenos de pinchos de estas plantas. Una vez más, experiencia propia.

Subimos y el camino se adentra entre dos grandes paredes. Hemos llegado a la famosa chimenea final. Es divertido superarla pero el gran problema es que después del tute que llevamos es lo último que a uno le apetece hacer. Da muuucha pereza. De hecho, una vez allí te planteas si te has equivocado de camino o no por la pinta que tiene todo.... pero no, es lo que hay. Estamos encajonadísimos entre dos altísimas paredes separadas entre ellas no más de un metro. Para poder avanzar debemos pedirle a nuestros brazos un último esfuerzo y cogernos a la cadena que vemos colgando a dos metros del suelo. Podemos empotrar el cuerpo contra la otra pared para ayudarnos pero una vez más, lo mejor es entretenerse lo justo en estos primeros metros, por lo menos hasta llegar al árbol que hay un poco más arriba donde podremos hacer un paréntesis. El camino ya sí está equipado, al principio con grapas pequeñas y más adelante con otras más generosas.

De aquí hasta arriba ya no hay más historia pero deberemos tener cuidado en no tirar piedras abajo y más si nos sigue gente, ya que al haber tierra suelta será fácil que ruede algún pedrolo, y con la pendiente que hay...

Una vez lo hayamos conseguido llegaremos directamente a la cima de Montserrat, la Miranda de Sant Jeroni. Es quizá el mejor momento del día, no sólo por darte cuenta de que has conseguido recorrer toda la ferrata de la Teresina, sino por ver la cara de la ''gente de a pie'' al vernos aparecer por entre los matorrales que hay debajo del mirador. De verdad, no tiene precio. ¿Y nosotros? Pues tan chulos y como si nada!

LA VUELTA: La bajada la haremos por la Canal de Sant Jeroni, un camino muy cómodo comparado con el recorrido de subida. Desde la Miranda bajaremos por el camino normal, el que baja al monasterio, hasta la ermita de Sant Jeroni (1149 m). En este tramo encontraremos muchos escalones de hormigón incluso con un barandilla por lo que no hay pérdida.

Una vez en la ermita debemos buscar una torre eléctrica los cables de la cual empiezan a bajar repentinamente en dirección norte. Éstos siguen todo el recorrido de bajada que haremos ya que toda la línea eléctrica transcurre por la Canal de Sant Jeroni. Es la referencia que tenemos que tener en cuenta ya que justo al pie de la torre empieza el camino que hay que coger y no dejar hasta llegar al coche.

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