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 Los filtros
En este capítulo hablaré de todos aquellos filtros que nos puedan ayudar a captar mejor la realidad que ven nuestros ojos, dejando de lado todos aquellos, llamados "filtros de fantasía", que la alteran. Todos los que esteis interesados en estos últimos, os recomiendo visitar la página de uno de los fabricantes de filtros más populares, Cokin, podreis ver un catálogo extenso de todos los filtros que fabrican como los efectos visuales que se pueden conseguir.
En el mercado podreis ver filtros con diferentes sistemas de montaje. Los más comunes son los que van enroscados delante del objetivo y los filtros cuadrados que se sobreponen al objetivo mediante un adaptador llamado portafiltros, este se enrosca al objetvio y mediante unas ranuras que tiene, se van insertando los diferentes filtros.

 
Los filtros protectores
Cuando compramos un objetivo, es casi obligatorio comprar con él un filtro ultravioleta (UV) o un filtro Skylight, y tenerlo siempre montado en el objetivo para protegerlo de golpes, arañazos, polvo o nuestras huellas dactilares. Siempre es mejor tener que comprar un filtro nuevo que no un objetivo.
En verdad, el fabricante no realiza estos filtros para proteger nuestras ópticas. El filtro ultravioleta es un cristal casi transparente que filtra las radiaciones ultravioleta, su efecto apenas es apreciable. El skylight es un filtro UV pero con una ligera coloración rosada, además de filtrar las radiaciones ultravioletas, también atenúa la tonalidad azulada de los planos lejanos; como el UV, poco apreciable su efecto.
 
El filtro polarizador
Este filtro es de color gris oscuro, quitando por esta coloración de 1 a 2 puntos de luz, esto puede ser un problema a la hora de utilizar objetivos poco luminosos, ya que nos puede obligar a utilizar velocidades tan lentas que tengamos que recurrir al trípode o películas más sensibles.
Su función es eliminar el reflejo de la luz en cualquier superficie, excepto en las metálicas. En un paisaje conseguiremos que la hierba, rocas, hojas de los árboles o la arena dejen de reflejar el azul del cielo y muestren unos colores mucho más saturados; el cielo aparecerá de un azul intenso y si además tiene nubes blancas, éstas resaltarán más gracias a este oscurecimiento. Si fotografiamos el agua de un rio, lago o mar, conseguiremos que sea tan transparente que podamos ver las piedras o peces. Para fotografiar escaparates se hace imprescindible, ya que eliminará los reflejos mostrando nítidamente los objetos detrás del cristal.
La utilización del filtro es sencilla, lo enroscamos a la cámara y vamos moviendo su montura giratoria hasta que por el visor veamos el efecto deseado. Para conseguir cielos más intensos, tendremos que enfocar a 90º del sol, por lo que al mediodía, cuando el sol se encuentra en el cénit, el filtro trabajará a su máximo rendimiento. En cambio, cuando el sol esté más bajo o tengamos un cielo gris, el polarizador no será capaz de oscurecerlo. En la alta montaña, sobretodo con nieve, tendremos que tener cuidado ya que el efecto puede ser exagerado con cielos azules muy oscuros, lo controlaremos por el visor para no regularlo a su máxima intensidad.


Hay que tener presente que existen dos clases de filtros polarizadores, los circulares y los lineales. Esta diferenciación es importante a la hora de comprarlo, si tenemos una cámara réflex con medición TTL y sistema de enfoque automático nos decantaremos por un filtro de polarización circular ya que los lineales provacan errores de lectura y pueden anular el sistema de enfoque de algunas cámaras. Los resultados que obtendremos con cualquiera de los dos será el mismo.
 
Los filtros neutros
La finalidad de estos filtros es reducir la luz en 1, 2 o 3 puntos de diafragma sin modificar la imagen. Pensareis qué utilidad tiene un filtro así, intentaré explicarlo con un ejemplo. Supongamos que estamos en la montaña con un día fabuloso y queremos fotografiar un riachuelo y una cascada que hay. Queremos conseguir que el agua aparezca movida, como si fuese humo (supongo que habreis visto este efecto en muchas revistas), para conseguir este efecto necesitamos velocidades lentas, en torno a 1/8 segundos. Realizamos la medición y con el diafragma más cerrado (f22) nos da una velocidad de 1/30sg, insuficiente para conseguir este efecto. Para conseguir que la velocidad se reduzca, tendríamos que oscurecer la imagen al menos un par de puntos, y esto lo conseguiremos con un filtro neutro. Por lo que enroscamos el filtro neutro de 2, volvemos a hacer la medición comprobando que efectivamente el fotómetro de la cámara nos marca ahora f22-1/8sg y realizamos la foto, eso sí, con la cámara apoyada en un trípode para evitar que toda la foto salga movida.
Existe una variación de estos filtros que su utilidad es la de quitar luz a una parte de la imagen. Son los filtros neutros degradados, los diferenciaremos porque son mitad transparentes y la otra mitad gris neutro, con un cambio gradual entre ambas partes. Los podemos encontrar redondos y cuadrados, siendo estos últimos mucho más recomendables, ya que podremos variar, según nuestras necesidades, la zona donde queremos eliminar luz.
Con la siguiene imagen espero entendais su funcionamiento y su utilidad:
1- Al mirar la imagen vemos que el fondo está más iluminado que el primer plano. Comprobamos la diferéncia que hay midiendo primero las montañas del fondo (1), supongamos f8 a 1/250, y luego la hierba donde pastan los caballos (2), f8 1/60. Vemos que la diferencia es de tres puntos, por lo que si hacemos la foto, las montañas nos quedarán mucho más claras, como vemos en la imagen de la izquierda.
2- Colocamos un filtro degradado neutro para compensar esta diferencia de luz. Lo ajustamos, moviéndolo arriba o abajo (3), para que coincida la parte gris con la zona más iluminada. En la imagen de la izquierda hay una línea divisoria blanca que marca donde se colocaría la parte gris del filtro (montañas) y la parte transparente (caballos). Este ajuste puede costar un poco, ya que por el visor apenas se ve esta división. Si tenemos botón de profundidad de campo, podemos cerrar el diafragma bastante y pulsarlo, la línea divisoria del filtro se apreciará más, con lo que ajustaremos y volveremos a dejar el diafragma a la posición preseleccionada.
3- Con la medición que habíamos obtenido en la hierba del primer plano, f8 1/60sg, realizaremos la fotografía, obteniendo el resultado que vemos en la imagen de la derecha (4).
 
Filtros correctores
Dependiendo de la fuente de luz, la película adoptará unas dominantes de color u otras. Estas dominantes se pueden eliminar con los filtros correctores.
En la siguiente tabla enumeraré las fuentes de luz, sus dominantes y la forma de corregirlas.

Fuente de luz Dominante Formas de eliminarla
Bombillas, fuego o velas. Tonalidades anaranjadas Filtro azul de la serie 80 o película para luz de tungsteno.
Tubos fluorescentes o focos de vapor de sodio o mercurio (algunos monumentos están iluminados con estos focos). Tonalidades verdosas Filtro magenta FL-D. El de la casa Cokin es el número 036.
Días nublados o sujetos a la sombra en días azules. Tonalidades azuladas. En la alta montaña, esta dominante se dará también en las horas centrales del día. Filtro cálido de un color anaranjado de la serie 81. Nos encontraremos con tres gamas de filtros, A, B y C, siendo la gama A los más suaves, perfectos para retratos a la sombra, y la gama C los más intensos, idóneos para sombras oscuras como el interior de un bosque.
Luz natural, salida o puesta del sol. Tonalidades anaranjadas Sinceramente, no creo que nadie corrija esta agradable tonalidad cálida. Igualmente, si quisieramos hacerlo, existen los filtros fríos con una tonalidad azulada de la serie 82. Estos filtros son más claros que los de la serie 80, si utilizásemos estos otros, teñiríamos de azul la escena.

Que existan estos filtros correctores, no quiere decir que siempre que vayamos a fotografiar una escena iluminada por una bombilla tengamos que corregir su dominante, normalmente, las imágenes no corregidas son más atractivas, simplemente, dispondremos de un recurso más para llevar a cabo nuestras ideas. Pondré un ejemplo en el que se hace imprescindible su utilización: supongamos que queremos fotografiar un cuadro magnífico en una sala de exposiciones iluminada con fluorescentes. Nos interesa que los colores del cuadro se representen lo más fiel posible en la película, si no utilizamos un filtro corrector, la imagen aparecerá verdosa por la dominante de la fuente de luz y no habremos conseguido nuestro objetivo.

Dominante anaranjada Dominante anaranjada corregida
La imagen de la izquierda está hecha sin filtro y se puede apreciar la dominante anaranjada de las bombillas de tungsteno.
En la de la derecha se le ha colocado un filtro corrector 80A para eliminar esta dominante.
Para mi gusto, en este caso no hubiese utilizado un filtro corrector, ya que el tono cálido que le da la dominante a la imagen, la hace mucho más atractiva.